sábado, 24 de enero de 2026

"Vino nuevo, odres nuevos».Mc 2, 18-22 •


Llamados a un nuevo estilo de vida. “Vino nuevo, odres nuevos”

Cuánto te agradezco, Jesús, que con tu venida hayas cambiado nuestros esquemas antiguos por un único esquema: el del amor. Con tu presencia, Jesús, das novedad a todo lo vivido. 
El pasado está bien, pero no podemos vivir anclados en un pasado antiguo, lleno de costumbres y tradiciones que no tienen nada que ver con el amor.

Tú eres el Esposo, y ante tu presencia hay alegría, descomplicación, y lo importante es agradarte a ti desde una actitud del corazón. 
Eres Tú el Amor, y deseas que disfrutemos de este amor, que es lo que da novedad y sentido a todo lo que hacemos.

Gracias por tus enseñanzas, que nos dices en tu Palabra:
“Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto —lo nuevo de lo viejo— y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos”.
Empezamos un año nuevo, y este es tu deseo: vino nuevo, odres nuevos. Tú eres el Esposo; ante este buen Esposo, vida nueva.
Cuánto te agradezco que nos digas que ahora vivimos una nueva situación, y la nueva situación es que Tú eres el Esposo, el que ha venido a desposarse con toda la humanidad, con cada uno de nosotros.
La novedad eres Tú, Jesús; por lo tanto, ante esta novedad, toda nuestra vida se replantea. Todo hay que volver a pensarlo desde la novedad de Ti, Jesús. 
Es un tiempo de cambio, de optar por un nuevo estilo de vida.
Tú eres ese vino nuevo, eres la alegría. Que podamos vivir la fe desde la experiencia de un Dios joven, que vive la alegría de la fiesta, del celebrar.
“Vino nuevo, odres nuevos.”
Que podamos renovarnos ante la novedad de Jesús. Libéranos de una espiritualidad y una sensibilidad totalmente apegadas al pasado,lleno de cargas pesadas
 Necesitamos nacer de nuevo para poder recibirte en nuestra vida.

Dice Mons. José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante:
“Vino nuevo, odres nuevos” es como si nos hiciese una llamada a ser jóvenes para poder recibir a Jesús.
No se entiende aquí ser joven en el sentido cronológico. Hay jovencitos que, la verdad, tienen un espíritu envejecido. Necesitamos un espíritu joven, una disposición a volver a nacer de nuevo, a repensarlo todo en Jesucristo.
“Vino nuevo, odres nuevos”
 es una llamada a que, tengamos la edad que tengamos,  la disposición a volver a nacer de nuevo, para adaptar nuestra vida, nuestro pensamiento, nuestra voluntad y nuestros criterios a la novedad de Jesucristo, que es el vino nuevo.
Que podamos Vivir un nuevo estilo de vida que sea reproduciendo tú Vida desde una mentalidad nueva.

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