viernes, 5 de junio de 2026

cuerpo de Cristo esquema


CORPUS CHRISTI: RECORDAR LOS REGALOS DE DIOS
Texto base: Deuteronomio 8,2-3
"Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer..."
al pueblo de isrrael
Introducción
Estás palabras Moisés las decía 
Al pueblo de Israel que debía recordar los cuarenta años de desierto para descubrir que Dios nunca los abandonó. 
También nosotros, al mirar nuestra historia, podemos reconocer los grandes regalos que Dios nos ha dado.

La fiesta del Corpus Christi nos ayuda a contemplar el mayor de esos regalos: Jesús Eucaristía, que permanece con nosotros para siempre.
I. RECORDAR LOS GRANDES REGALOS DE DIOS
1. La Encarnación
Dios se hizo hombre.
Jesús asumió nuestra condición humana para enseñarnos a vivir como verdaderos hijos de Dios y para salvarnos mediante su muerte en la cruz.
"Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros" (Jn 1,14).
2. La Resurrección
Jesús no nos dejó a mitad de camino.
Resucitó y continúa caminando con la humanidad.
La obra que comenzó la llevará hasta el final.
Antes de ascender al cielo nos dejó una misión:
Anunciar el Evangelio.
Enseñar lo que hemos recibido.
Hacer discípulos.
Y nos prometió:
"Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,20).
3. El Espíritu Santo en Pentecostés
El Espíritu Santo nos capacita para ser testigos.
No predicamos con nuestras fuerzas sino con la fuerza de Dios.
Hemos experimentado cómo el Espíritu sigue actuando hoy, reuniendo personas de diferentes lugares y haciendo que den testimonio de Cristo.
4. El Don de la Trinidad
No estamos solos.
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo habitan en nosotros.
La Trinidad ha hecho de nuestro corazón su morada.
Ya no vivimos en la orfandad espiritual.
Tenemos hogar, compañía y comunión permanente con Dios.

II. EL GRAN REGALO DEL CORPUS CHRISTI: JESÚS EUCARISTÍA
1. Jesús quiso quedarse con nosotros
Qué inmenso regalo celebra hoy la Iglesia.
Jesús no quiso abandonarnos.
Se quedó realmente presente en la Eucaristía.
No permanece encerrado.
Sale por las calles del mundo en las procesiones de Corpus Christi para recordar que quiere caminar con su pueblo.

2. Jesús se quedó para alimentarnos
Moisés decía:
"No solo de pan vive el hombre, sino de todo cuanto sale de la boca de Dios" (Dt 8,3).
Durante años hemos sido alimentados por:
El pan de la Palabra.
El pan de la Eucaristía.
Cristo es ambos panes: la Palabra viva y el Pan vivo bajado del cielo.

3. La Eucaristía nos une en un solo cuerpo
San Pablo enseña:
"El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo" (1 Co 10,17).
Comer el Cuerpo de Cristo significa:
Vivir la comunión.
Practicar el perdón.
Construir la fraternidad.
Participar de la vida misma de Dios.
III. EL MISTERIO DEL PAN DE VIDA
Jesús afirma:
"Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre" (Jn 6,51).
Muchos se preguntaron:
"¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?"
La Eucaristía solo puede comprenderse plenamente desde la fe.
Jesús responde:
"Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida."
Cuando recibimos la Comunión:
Cristo habita en nosotros.
Nosotros habitamos en Él.
Participamos de su vida divina.
IV. LOS FRUTOS DE LA EUCARISTÍA
1. Nos cura la soledad
Jesús cumple su promesa:
"Yo estoy con vosotros todos los días."
Nunca caminamos solos.
2. Sana nuestra memoria y nuestras heridas
Como recuerda el Papa Francisco:
La Eucaristía es un remedio contra la tristeza, la resignación y el egoísmo.
Cristo sana el corazón desde dentro.
3. Nos impulsa a amar
La comunión verdadera siempre conduce a la fraternidad.
No podemos compartir el mismo Pan y vivir divididos.
Donde hay Eucaristía debe haber:
Unidad.
Perdón.
Misericordia.
Servicio.

4. Nos transforma en Cristo
Decía Santo Tomás de Aquino:
"En la cruz estaba oculta la divinidad; en la Eucaristía está oculta  la humanidad."
Cristo entra en nuestra vida para transformarnos.
La Eucaristía actúa como un remedio espiritual:
Sana el pecado.
Debilita el egoísmo.
Fortalece la caridad.
Nos hace cada vez más semejantes a Jesús.

V. JESÚS QUIERE SEGUIR CAMINANDO POR EL MUNDO A TRAVÉS DE NOSOTROS
Jaime Bonet contaba cómo comprendió que Jesús quería seguir recorriendo el mundo mediante sus discípulos.
Jesús también quiere decirnos a nosotros  hoy:
Tus pies serán mis pies.
Tu voz será mi voz.
Tus manos serán mis manos.
Tu corazón será mi corazón.
La Eucaristía no es solo para adorar a Jesús.
Es para convertirnos en Jesús para los demás.
Conclusión
Al recordar todo el camino recorrido, podemos reconocer que Dios nunca nos ha abandonado.
Nos ha regalado:
La Encarnación.
La Resurrección.
El Espíritu Santo.
La Trinidad.
Y, de manera especial, la Eucaristía.
Ante tanto amor surge una pregunta:
¿Cómo puedo ser hoy pan partido para mi familia, para mi comunidad y para el mundo?
Pidamos a Jesús Eucaristía que nos enseñe a amar como Él ama, a servir como Él sirve y a entregarnos como Él se entrega.


jueves, 4 de junio de 2026

Corpus Christi. DOMINGO · Ciclo A · Solemnidad

Los Regalos de Dios con mi vida y con toda la humanidad 

Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto 

No podemos olvidar los regalos de Dios 
 1 La Encarnación
 

Te hiciste Hombre para enseñarnos a vivir como hombres desde tu humanidad y salvarnos desde la Cruz .

2 La Resurreccion

Resucitaste   continuando el camino empezado con los discípulos y toda la humanidad realmente no nos dejaste a mitad de camino , la obra que comenzaste la llevarás hasta el final.

Nos dejaste el relevo misionero 

Dándonos el poder de enseñar todo lo que hemos recibido Mt.28,18.20

Y prometiendonos que estarás hasta el final de los tiempos desde una nueva presencia viva Resucitada.


3 El Espíritu Santo en Pentecostés 

Quien nos ha capacitado para ser sus testigos y lo hemos experimentado en la vigilia en el pueblo de  Sineu,los que estuvimos presente presenciamos , como empezaron a dar testimonio personas de distintos lugares del mundo .

Otro regalo más 

4. La Trinidad 

No solo se quedó Jesús resucitado ,el Espíritu  Santo en Pentecostés  ahora se quedan los Tres.

 El Padre,el Hijo y el Espíritu Santo.

La Trinidad en pleno dentro de nosotros,siendo nuestros huéspedes,conviviendo con nosotros en una eterna compañía Ya no hay soledad,ni orfandad  hay  calor de hogar.

Y continúan los regalos 

5. La Eucaristía Corpus Xristi

Que regalo tan grande que celebraremos en toda la iglesia este Domingo. 

Jesús Eucaristía  que se ha quedado con nosotros para siempre y no se  ha quedado  encerrado en una capilla sale por todas las calles del mundo en procesión  y multitudes  admirándolo y adorandolo y cantando Rey de reyes Señor de señores , como recuerdo estás celebraciones en Perú.¡Hermoso !

Jesús Eucaristía se ha quedado con una intención , para Alimentarnos.Yo soy el pan vivo bajado del cielo,  

Jesús Eucaristía nos alimenta y alimenta al mundo entero,aunque  no lo conozcan, desde un trozo de pan.

Ya Moisés lo decía a todo el pueblo.

"Dios Te alimentó con el maná que tú no conocías ni conocieron tus padres.Dt 8, 2-3.14b-16 •

«Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto 
para hacerte reconocer que no solo de pan vive el hombre, sino que vive de todo cuanto sale de la boca de Dios.
Y si recordamos el camino recorrido que en algunas 10,20,30, 40; más de ,40 años 
No  nos ha faltado el pan de la palabra y es verdad  hemos vivido de toda palabra que salen la  boca de Dios .
 El pan de la palabra  que es el mismo pan Cristo  como dice San Pablo 1 Co 10, 16-17 • el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, 
Porque todos comemos del mismo pan.Y comer el pan de Cristo  es la vida de Jesús que es comunión ,es Amor, es perdón,reconciliación,es la vida de Dios que permanece hasta la eternidad .
"Jesús nos dice Jn 6, 51-58 •
«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. "
Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».
El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión del cuerpo de Cristo?
Discutian  los judíos entre sí:
«¿Cómo puede este darnos a comer su carne?».
Y muchos nos podríamos preguntar lo mismo y es porque no lo entendemos solo por la fe 
Jesús nos dice :
"Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, 
El que me come vivirá por mí 
Cuando le recibimos en la Eucaristía es su misma vida.
Y sigue explicándonos 
Este es el pan que ha bajado del cielo,no es el pan material este no da vida , el que come este pan vivirá para siempre».este pan 
Es Jesús presente  en la Eucaristía, Cristo está verdaderamente presente entre nosotros –y por su Cuerpo y su Sangre, nos hace a todos Iglesia– somos Iglesia y vivimos en comunión, unidos en Cristo.ñ
La Iglesia vive de la Eucaristía. Esta verdad no expresa solamente una experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio de la Iglesia. Ésta experimenta con alegría cómo se realiza continuamente, en múltiples formas, la promesa del Señor: 
«He aquí que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28, 20); en la sagrada Eucaristía, por la transformación del pan y el vino en el cuerpo y en la sangre del Señor, se alegra de esta presencia con una intensidad única. (San Juan Pablo II, Ecclesia de Eucharistia, 1).
Este es el gran misterio que celebramos hoy. Un Misterio grande, Misterio de misericordia, misterio de amor.
 ¿Qué más podía hacer Jesús por nosotros? Verdaderamente, en la Eucaristía nos muestra un amor que llega «hasta el extremo» (Jn 13, 1), un amor que no conoce medida. [San Juan Pablo II, ibid. n. 11].

El amor de Dios no conoce medida. 
San Agustín dice que “la medida del amor es el amor sin medida”. 
Amar sin límites –así nos ama Dios, y así Dios nos llama a vivir– a compartir su amor con los demás. 
Es su amor lo que nos convoca, lo que nos une, lo que nos hace una única familia, amor que crea la Iglesia, la comunión del amor.

Nos dice el Papa Francisco 
el valor transformador de la Eucaristía,
subrayando que esta nos cura de la tristeza, sana nuestra memoria y nos impulsa a compartir nuestra vida con los más necesitados.
 La  Eucaristía se transforma en un antídoto contra la soledad y el egoísmo.
el Pan de Vida 
sana la "memoria negativa" y las heridas, permitiendo a los creyentes inmunizarse contra la tristeza y la resignación.
La Eucaristía nos lleva al 
Compromiso y solidaridad : "ensanchar el corazón", convertirse en habitación amplia para todos y desgastarse en la compasión, reconociendo el Cuerpo de Cristo en los más vulnerables.
Comunión fraterna: 
A menudo recuerda que partir el pan exige superar divisiones y construir una comunidad unida, donde el amor se traduzca en ayuda real para el débil y el necesitado.
Nosotros somos para la comunión para la fraternidad y estamos dispuestos a lo que sea con tal de no romper la unidad que el otro no da el brazo a torcer es porque le falta fe no se trata de discutir quien tiene razón o quien no la tiene no hay razón que valga porque qué razón hay de que se quede Jesús en la Eucaristía no hay razón él con su amor excede todo razonamiento y conocimiento el amor pasa por encima de todo conocimiento humano lo que el ojo no vio ni el oído yo ni cupo en la mente del hombre lo que Dios reserva para nosotros 1cr.2,9
Su amor pasa por encima de todo como Jesús ve que le necesitamos se queda en la Eucaristía porque sabe que le necesitamos él nos quiere acompañar hasta el final va de camino con nosotros es el viático el que nos acompaña y nos conduce a la otra orilla al puerto a la otra vida.
La Eucaristía Jaime Bonet 
Muchas veces meditando la Eucaristía asombrado digo pero qué inventiva dios mío como te las arreglas de para quedarte con nosotros y podernos tratar de tú a tú en nuestro interior en la Eucaristía y el cielo nada al máximo no pinta nada por esto los teólogos y santos como Santo Tomás de Aquino dice en la cruz estaba oculta su divinidad pero en la Eucaristía está oculta son humanidad no hay duda de que en la Eucaristía Cristo se mete en nuestro cuerpo incrustandose como un anticuerpo algo semejante a lo que conocemos en medicina que ante un microbio escondido en el interior del cuerpo y que no hay manera de eliminarlo desde fuera se introduce un antídoto para provocar la lucha entre los dos microbios a ver quién gana aquí quién gana tu pecado a tu egoísmo a la soberbia a la avaricia a la lujuria si dejas que la Eucaristía como un antídoto actúe en ti quedas liberado. 
Además por la acción de la Eucaristía en ti tú vas siendo otro Cristo y es él en ti quien realiza el apostolado. 
Ante la Eucaristía residen los discípulos las mayores lesiones de amor hasta el extremo lo podemos meditar en Juan 13:1 habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo los amo hasta el extremo
Diálogo Jaime con Jesús Eucaristía 
Jaime nos cuenta la experiencia mucho después conociendo y experimentando a Jesús vivo en el sagrario que antes para él era un cajón y nada más y tuvo un diálogo muy bueno con Jesús durante la guerra civil española se quemaron muchas iglesias se profanaba la Eucaristía se llevaba a Jesús a casas de prostitución y recordándolo y le dije ves Jesús esto no puede ser tú no deberías haberte quedado en el sagrario así porque si tú hubieras ido por las calles si tú hubieras hablado si tú el más hermoso entre los hijos de los hombres hubiera desaparecido como un joven de 21 años un joven con fuerza todo esto se hubiera podido evitar pero él me remitía a mí muy fuertemente diciéndome Jaime y tus pies te servirían Jesús si tú quieres serán los míos pues un tuyos y después me preguntaba Jesús y tú no puedes hablar está muda tu boca de día bien mi boca mi lengua pues es tuya Jesús él seguía preguntándome y tu cabeza y tu cerebro es tuyo recuerdo una pregunta que le hice que jamás la olvido entonces te agradaría Jesús ir por aquí por allá por las ciudades y por el mundo la respuesta era me encantaría pues irás Jesús irás porque mi vida es toda tuya 
Es en esta experiencia con Jesús Eucaristía que Jaime se le concretó su vocación de formarse como sacerdote. 
Este es el deseo que Jesús ha sembrado en nuestros corazones llevarle a los hombres darle a conocer porque se lo dejamos encerrado y nos agrario nadie lo conocerá si no es a través de nuestra oración nuestra predicación nuestro testimonio de vida. Hay menos decía orar con Jesús su Eucaristía no solo para adorarle ni pedirle sino para imitarle para reproducirle para ser Cristo como dice san Juan de la Cruz qué gran obra es el amor después que lo conocí que si hay bien o mal en mí todo lo hace de un sabor y al alma transforma en sí 
Vamos a escuchar esta canción se Salomé Arricibita
Delante De Jesús Eucaristía y preguntarle dime cómo ser pan  hoy en mi familia ,en mi comunidad y en el mundo que me rodea ?



sábado, 30 de mayo de 2026

DINAMISMO DE LA PALABRA Práctica de la oración para enseñar a orar

 


PRIMER PASO DE LA ORACIÓN.- PREPARA LA PALABRA

Es preparar el corazón, la mente, todo tu ser, para tener una actitud y  preguntarte 

¿Delante de quien estoy?

Has un saludo ......

 Pide al Espíritu Santo, confiar en Dios, pide que te ilumine, si vas a escuchar o leer pautas, o  el comentario del evangelio , 

escribe en un cuaderno todo lo que en tu corazón Te llama la atención  ,y ya es una actitud de fe 

¿Crees en la Palabra? ¿Crees que tiene la fuerza para cambiar tu vida?

 Despójate de todo aquello que te impide orar 

(preocupaciones, problemas, trabajo, estudios ) 

porque ya cuando has decidido ir a escuchar una predicación,  y orar, se supone que ya todo lo has planificado y organizado. 

Por lo tanto vas a una oración sosegad@, más tranquil@.

  • Pídele perdón a Dios.

  • Agradécele por este rato de oración, por lo bueno que es y nos ama tal cual somos.

  • Pide el fruto de la oración.    Lo puedes desde el evangelio de hoy ,desde el comentario de la palabra.

  • Ponle un título a tu oración  del tema que entiendes que Jesús  te habla.

Ejemplo: Entonan la canción: Tú has venido a mi orilla, no has buscado, ni a sabios ni a ricos Señor, tan sólo quieres que yo te siga.  Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca, junto a Ti buscaré otro mar. 

Lees la cita " Ven y sígueme 

¿Qué frutos intuyes, que vas a obtener, después de tu oración?  

El fruto será: El Señor me llama por mi nombre y quiere que yo le siga ( el cómo te lo dirá en oración) 

  • Ponte  en manos de María y pídele sencillez de corazón para dejarte guiar por el Espíritu Santo. 

  •  Dile que te enseñe a cuidar ese tesoro que Dios te ha regalado, como Ella cuidó a Jesús.

SEGUNDO PASO DE LA ORACIÓN.- ESCUCHA  LA PALABRA

  • Vuelve a leer  las pautas escritas o predicadas  o el texto bíblico  y subraya lo que más te ha impactado o que parecen dirigidas a ti.

  • Lee la cita detenidamente. 

  • Un ejemplo es el de Jeremías  1,4-10) 

  • "Me llegó una palabra de Yavé: Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.»  Es Dios quien te está hablando y con fe escucha esa Palabra que hoy te quiere dirigir, se dirige a ti ahora de manera personal, con tus nombres y apellidos, y te habla en tu lenguaje, porque te conoce, disfruta de su voz cuando lees y agudiza tu oído para escucharle desde tu corazón, desde lo más profundo de tu ser.

  • Ponte de protagonista en la cita. 

  • En este caso ya no se dirige a Jeremías, se dirige a ti.  Ejemplo: A mí,  me  llegó una palabra de Yavé:  Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.

  • ¿Qué entiendes por su Palabra?  

  • A mí, me dice que me conoce desde que estaba en el seno de mi madre y que antes de que naciera el me consagró para hacer profeta de las naciones.

  •  Aquí comienza el diálogo con el mismo Dios, que está buscando a su criatura y tú  sales a su encuentro y le dice habla Señor ,que te escucho.

  ¿Qué me quieres decir, Señor?  

Jesús en su palabra me dice :  Conozco, lo más profundo de tí, desde tus entrañas, el fondo de tu corazón, la profundidad de tu mente y todo tu ser, por eso sé lo que eras en el seno de tu madre, desde que estabas ahí, soñé con tu vida y me ilusionaba, pensar, que con mi Palabra, tú irías a sanar los corazones tristes, rotos por las decepciones, malos tratos o tanto activismo: van y vienen, hacen cosas , y se les va la vida, sin llegar a ser felices.

Señor  ¿Con que intención, me dices esto?

Jesús:

 Mi Padre,  cuando te creó a tí y a todos los seres humanos, os ofreció un mundo bonito, todo en orden y en armonía para que disfrutasen, os dió todo, para ser feliz, y sobre todo os regaló mi presencia, nosotros  estamos vivos en tu  corazón para dialogar, para disfrutar ser feliz con un único proyecto amar como Yo Jesús.

¿Tú, que dices de esto? 

Señor  Yo siento que en el fondo de mi corazón, deseo un mundo mejor, quisiera amar a todo el mundo conforme tú los amas, mirarlos con tus ojos, quisiera ser como tú, pasar por esta vida haciendo el bien.

 Sentir ese llamado a ser como tú, para ayudar a mis hermanos a no estar tristes, deprimidos, que vean lo que tú, cada día nos regalas.

TERCER  PASO DE LA ORACIÓN.- ASIMILA  LA PALABRA:

  • Es el momento, más crítico, y que a veces no queremos vivirlo, pero es un paso de conocernos a nosotros mismos, como Dios nos conoce.

Es reconocer que  no vivimos lo que entendemos de la Palabra . 

Continuamos con el diálogo:

 Si deseo hacer el bien ¿Por qué no lo hago? 

Jesús, recuesto mi cabeza sobre tu pecho, para sentir el gran amor que tú sientes por mí, quiero escuchar los latidos de tu corazón y sentir  que a veces no soy lo buena que quisiera y que no sé corresponder al gran amor que tú me tienes.

Jesús: ¿Por qué?  

 Me falta la fe para creer en tu Palabra, en todo lo que me dices, que me conoces, que me has dado capacidades para amar a todos, no abro mi corazón para acoger tu Palabra.

Jesús: 

¿A quién no puedes acoger?

Discierne lo que has de cambiar:

Jesús: 

Sabes, que aunque tú no me veías, ni me conocías, yo estaba  a tu lado como hoy, amándote, tanto te he amado que vales el precio de mi sangre, he entregado mi vida, para que tengas vida y vida en abundancia. 

 Jesús dime  ¿cómo volver a ti? ¿Cómo valorar mi vida, como tú la valoras? 

Jesús:

 Yo mismo te enseñaré a creer en mi Padre, a valorar tu vida, y hacer de ti una persona  dócil a mi Palabra y serás lo que mi Padre sueña contigo, profeta de las naciones.

  • Decídete por su Palabra

 Lo que tú me pides Señor, coincide con lo que yo profundamente deseo y me haces feliz, me haces  más amiga tuya, y sobre todo me acompañas y me enseñas,  cómo vivir tu Palabra,    me dispongo a  querer a amar a todas las personas sobre todo a las que me rodean y me son difícil de aceptar .

CUARTO  PASO DE LA ORACIÓN.- VIVE  LA PALABRA

  • Define concretamente con quién, cuándo y dónde vas a dar vida a la Palabra que Dios te ha regalado hoy.

  •  Es el fruto de la oración, es el tesoro que Dios te ha dado, dile a la Mamá, que te ayude a guardarlo como Ella lo hizo, y que este fruto se haga Vida por obra del Espíritu, para que Jesús se encarne en nosotros.

Gusta y saborea cuán bueno es el Señor

Gracias Papá, Hijo, y Espíritu Santo, porque realmente es un gozo hablar con vosotros, es disfrutar del inmenso Amor-Vida que nos quieren regalar con cada una de sus palabras, ya no soy la misma que cuando empecé la oración,  siempre termino feliz, porque me llamas a ser realidad tu sueño,  ser feliz, no hay mayor felicidad, que hacer tu voluntad, me haces libre, dar a conocer que tu Amistad es fuente para hacer amistad con cada una de las personas con quien me relacione hoy.

Comparte lo que quieres vivir

Voy a compartir lo que quiero vivir hoy, con mi familia, mis amigos en el trabajo,  ahí donde vaya.

QUINTO  PASO DE LA ORACIÓN.- ANUNCIA  LA PALABRA

  • Esta oración me puede ayudar para dar pautas,  para dar un testimonio de lo que Dios va haciendo con mi vida,  puedo prepara una charla, esto hará que permanezca unida a Él y dar frutos en abundancia. Y así seré profeta de las naciones y hazle que otros también sean profetas.

Nota.- ¿Quién es profeta? Aquel a quien Dios reviste de su autoridad para que comunique su voluntad a los hombres y los instruya. Para realizarla según el plan de Dios, es necesario que hablemos verdaderamente en nombre de Dios, o mejor aún, que el Espíritu Santo se sirva de nuestros labios para comunicar sus mensajes a través de nosotros. Profeta  es todo cristiano que asume su tarea de anunciar a Jesucristo y denunciar el pecado y los atentados a la vida. 








TALLER DE ORACIÓN CON LA PALABRA DE DIOS

TALLER DE ORACIÓN CON LA PALABRA DE DIOS

SEÑOR, ENSÉÑANOS A ORAR”

  1. Objetivo general: enseñar a las personas la oración con la Palabra de Dios que lleve a un encuentro vivo con Cristo. 

Objetivos prácticos: 

  • Presentar la importancia y centralidad de la Palabra de Dios para la vida cristiana. 

  • Dar herramientas teóricas y prácticas para aprender de manera sencilla el proceso de la oración con la Palabra de Dios. 

  1. Método: Dinamismo de la Palabra de Dios (modo peculiar de orar en el Verbum Dei). 

  2. Este dinamismo consiste en la convicción de que en la Palabra que se lee es el mismo Logos quien está presente y actuante, y al orarla produce en la persona el mismo dinamismo trinitario de unidad y misión. 

“La Palabra de Dios, escuchada, asimilada y vivida nos transmite la misma Vida de Dios y nos hace uno con la Palabra viva Cristo” (Constituciones Verbum Dei 22).

Programa 

1ª sesión: Introducción 

  • Importancia de la Palabra de Dios. 

  • Orar es dialogar con Dios. 

  • Conocer el dinamismo de la Palabra de Dios. 

  • Primer paso: Preparar el encuentro con Dios/Condiciones para orar 

2ª sesión: Escucha de la Palabra 

  • Leer atentamente la Palabra 

  • Escuchar el mensaje que Dios me dirige 

3ª sesión: Asimilación de la Palabra 

  • Contrastar el mensaje con mi vida personal 

  • Contemplar a Dios en su Palabra 

  • Discernir y optar por lo que Dios me dice a la luz de la Palabra 

4ª sesión: Vivencia personal y comunitaria de la Palabra 

  • Concretar lo escuchado en mi vida personal, en diálogo con Dios. 

  • Concretar lo escuchado en la vida eclesial y social 

5ª sesión: Anuncio de la Palabra 

  • Identificar el mensaje que he recibido 

  • Pensar a quien deseo transmitirlo para que sea amigo de Jesús

Retiro de oración 

  • Hacer experiencia de este dinamismo de profundización en la Palabra 

  • Hacer experiencia de encuentro con Dios a través de la Palabra

viernes, 29 de mayo de 2026

Ser Fiel al Carisma recibido


Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás
  
Fidelidad en la Oración 
Da buenos Frutos 
Sed, pues, moderados y sobrios, para poder orar. 
Ante todo, mantened en tensión el amor mutuo, 
porque el amor cubre la multitud de los pecados. 
Ofreceos mutuamente hospitalidad, sin protestar.

Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, 
como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios. 
El que toma la palabra, que hable palabra de Dios. 
El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud del encargo recibido de Dios. 
Así, Dios será glorificado en todo..1 P 4, 7-13

2 Jesús celoso de la casa del Padre .
"Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos. "
Mc 11, 11-26 • 
Jesús Perdona que muchas veces el centro no eres tú ,y no solo convertimos el templo en un mercado ,sino también nuestro corazón 
 ,pensamientos,distracciones ,conversaciones pero el centro no es el Padre.
No somos casa de oración para todos los pueblos 
Cuando no hay actitudes de diálogo,acogida,disponibilidad,
Amor gratuito.

 lo estuvo observando todo, 
Tú Mirada Jesús no es de crítica,de juicio ,de condena ,es de Amor .Tú miras como está nuestra relación con el Padre y observas que estamos en miles de actividades ,pero no defendemos ese espacio para estar asolas con Padre .
Por eso nos cuentas lo que sucedió cuando 
Llegaron a Jerusalén, 
entró en el templo, se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas.
Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo.
En el fondo nos estás enseñando a nosotros los discípulos que podríamos comprender un poco más y está es tu enseñanza el Padre es el centro de nuestra vida y hemos de cuidar no solo el templo sino el templo de nuestro corazón .
Por eso 
 los instruía diciendo:

¿No está escrito: Mi casa se llama Casa de Oración para todos los pueblos? Vosotros en cambio la habéis convertido en cueva de bandidos.
  todo el mundo estaba asombrado de su enseñanza,
Aunque no todos por eso los fariseos buscaban una manera de acabar con él.


Comentario al Evangelio
Juan Taulero, presbítero místico y predicador dominico (s. XIV) • 
 ¿Cuál es ese templo convertido en cueva de bandidos? 
Es el alma y el cuerpo del hombre, que son más realmente el templo de Dios que todos los templos edificados (1Co 3, 1; 6, 19). Cuando Nuestro Señor quiere llegarse a este último templo, lo encuentra cambiado en un escondite de bandidos y en un bazar de comerciantes
¿Qué es un comerciante? 
Son los que dan lo que tienen – a su libre arbitrio- a cambio de lo que no tienen –las cosas de este mundo.
 ¡El mundo entero está lleno de esa clase de comerciantes!

Tanta gente llena de su propia voluntad; tanta gente que buscan en todo su propio interés. 
Si, por el contrario, tan sólo quisieran comerciar con Dios dándole su propia voluntad,
 ¡qué comercio tan dichoso no harían!
 El hombre debe buscar a Dios en todo lo que hace; y cuando ha hecho todo eso –beber, dormir, comer, hablar, escuchar- que deje completamente las imágenes de las cosas y obre de manera que su templo quede totalmente vacío. Una vez el templo esté vacío, una vez que habrás echado fuera toda la tropa de vendedores, las imaginaciones que le estorban, entonces podrás ser una casa de Dios (Ef 2, 19). 
Y así encontrarás la paz y el gozo de tu corazón, y ya nada te atormentará, nada de lo que ahora te inquieta, de deprime y te hace sufrir.

jueves, 28 de mayo de 2026

Testigos de la Esperanza

Centenario Jaime Bonet.
Reavivando el Carisma recibido en nuestros Orígenes 


Hemos vivido un nuevo  Pentecostés,
en toda la Iglesia en los cinco continentes,con el centenario de nuestro fundador .

 El Espíritu Santo se derramó con todos los dones y frutos reavivando el Carisma recibido ,
en cada uno de  las personas de los cinco continentes,  que sin hablar el mismo idioma nos hemos entendido,con el único lenguaje el Amor .

Representantes de los  distintos continentes: América,Europa, África, Asia y Oceanía. 

China,Taiwán, Filipinas , Australia,Estados Unidos ,África, Roma,Portugal,Colombia,Mexico Alemania , Perú,España,Honduras.... 
¿Donde ocurrió este gran acontecimiento,?
En cada rincón del mundo .
Y aquí lo hemos vivido y experimentado también.
En Palma de Mallorca nuestros orígenes.
 El Espíritu Santo  se manifestó

" Como en lenguas de fuego "

"Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos."

"Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas".Hc.2,3-4


Como lenguas de fuego 
que nos quemó hasta en los rincones más ocultos de nuestro corazón,con el testimonio de 
ésta jovencita de 15 años.
Con este fuego misionero,
me recordó estás palabras de Jesús 
"He venido a prender fuego y cuanto desearía que arda."

¿Porque quiero evangelizar ?
Para que Jesús sea conocido por todo el mundo .
Y será conocido porque aquí hay representantes de todo el mundo de distinta raza, nación, estado de Vida. 


La promesa de Dios se cumple hoy:
 «Los reuniré de todas partes y los regresaré a su tierra.»
Ezequiel 37:21
Enviados a sus lugares para evangelizar siendo,
 testigos de esperanza en el mundo de hoy 

Recibiréis el Espíritu Santo, y seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra".

miércoles, 27 de mayo de 2026

Semblanza El sembrador de la Palabra de Dios por todo el mundo



El sembrador de la Palabra de Dios en los cinco continentes 

Testimonio vocacional en el centenario de Jaime Bonet Bonet

Quisiera agradecer, en este centenario del nacimiento de nuestro fundador, Jaime Bonet Bonet, a quien tuve el regalo de conocer hace más de cuarenta y dos años de vida misionera.
La celebración de los cien años de vida de Jaime Bonet evoca en mi corazón el pasaje del libro del Génesis (15,5), en el que Dios promete a Abraham una descendencia más numerosa que las estrellas del cielo y las arenas del mar. Contemplando la vida y la misión de nuestro fundador, es inevitable reconocer en ella una fecundidad espiritual que se ha extendido por generaciones y que continuará dando fruto en la historia de la Iglesia.
Tuve la gracia de conocer a Jaime Bonet siendo muy joven, en el año 1979, en el barrio El Salvador de Medellín, Colombia. Nos encontrábamos reunidos un grupo de jóvenes en la casa de las misioneras cuando nos lo presentaron. 
Aquella fue la primera vez que escuché la voz de un fundador que nos invitaba a entregar la vida a Jesús y a anunciar su Palabra en los cinco continentes.
Yo tenía entonces 18 años. Recuerdo que escuchaba con emoción aquella llamada a la misión y pensaba para mis adentros:
“¡Qué hermoso para quienes puedan recorrer el mundo anunciando el Evangelio!”
En aquel momento no comprendía plenamente el alcance de sus palabras, pero sí percibía con claridad algo que marcó profundamente mi corazón: estaba ante un hombre profundamente enamorado de Cristo.
Mientras escuchaba la proclamación de la Palabra, sentí que aquella semilla de la Palabra de Dios despertaba dentro de mí el deseo de ir por todo el mundo anunciándola. 
Era como si Jesús mismo estuviera sembrando en el corazón de todos los jóvenes que nos encontrábamos allí.
En mi interior surgía un deseo silencioso:
“Me encantaría… pero esto no es para mí”.
Sin embargo, aquella pequeña semilla había comenzado ya su misterioso camino de crecimiento.
Con el paso de los años fui invitada a participar en unos ejercicios espirituales. 
Allí me encontré nuevamente con nuestro fundador, que predicaba aquellos quince días de retiro en completo silencio. 
Eran ejercicios vocacionales, aunque yo entonces no lo sabía.
Al concluir los ejercicios me pidieron que hablara con él. Recuerdo con gratitud cómo me acogió con una sonrisa serena y paternal. Con sencillez me preguntó cómo me encontraba. Yo, muy tímida y de pocas palabras, solo acerté a decir que deseaba conocer a Jesús.
Su respuesta fue inmediata y llena de entusiasmo. Me dijo que sí, que podía estudiar teología y dar a conocer a Jesús por todo el mundo.
 En ese momento no comprendía plenamente lo que aquellas palabras significaban, pero sí comprendí algo esencial: el sembrador de la Palabra estaba sembrando nuevamente en mi vida una llamada a la consagración total a Jesús.
Aquella semilla siguió creciendo. Más adelante participé en unos ejercicios espirituales de mes con las misioneras del Verbum Dei. Durante aquellos días, escuchando nuevamente a Jaime Bonet —apóstol de la Palabra y testigo apasionado de Cristo— hablar de la entrega total de la vida al Señor y de la misión de anunciar el Evangelio por todo el mundo, mi corazón pudo responder con un “sí” definitivo.
El 19 de julio de 1983 di un paso decisivo al entrar en la comunidad Verbum Dei.
Desde entonces puedo reconocer con claridad cómo aquella semilla inicial fue siendo regada y fortalecida a través de la predicación constante de la Palabra.
 Año tras año, especialmente en los ejercicios espirituales de mes, la enseñanza de nuestro fundador alimentaba y hacía crecer la vocación recibida.
Por eso me gusta contemplar la figura de Jaime Bonet como el sembrador de la Palabra de Dios, aquel que ha esparcido la semilla del Evangelio por los cinco continentes, alcanzando incluso el rincón donde yo me encontraba, en Medellín.
Más adelante, en el tiempo de formación, fui enviada a estudiar a Alcalá de Henares. 
Allí experimenté nuevamente su presencia formadora a través de pautas de oración, escuelas de formación y encuentros comunitarios.
De modo particular recuerdo el tiempo de preparación para nuestros votos perpetuos. Durante seis meses, junto con Anita Moranta, nos acompañó explicándonos las constituciones, el carisma y el sentido profundo de nuestra consagración en el Verbum Dei.
Tras ese tiempo de preparación, un grupo de misioneras procedentes de distintos continentes tuvimos la gracia de realizar nuestros votos perpetuos, después de un mes de ejercicios espirituales predicados por nuestro fundador en Siete Aguas, Valencia, España, en el año 1988.
Puedo decir que en cada etapa de mi vida —la del primer encuentro, la de la formación y la de la misión— experimenté la cercanía del sembrador de la Palabra.
Durante los años de misión en Latinoamérica, Jaime continuó acompañándonos, predicando ejercicios espirituales y dialogando con nosotros sobre la vivencia del carisma.
Conservo también recuerdos sencillos pero profundamente significativos, como aquel campamento en Siete Aguas con un grupo de jóvenes. Le pedimos si podía dirigirse a ellos y, con la disponibilidad que siempre le caracterizaba, subió hasta el albergue para encontrarse con ellos. Con su entusiasmo habitual les habló de Jesús y supo encender en sus corazones el deseo de conocerlo más y de anunciar la Palabra de Dios.
En aquellos años Jaime ya vivía en el poblado de Siete Aguas y el paso del tiempo iba limitando sus fuerzas. Sin embargo, continuaba siendo fiel al carisma recibido: oración, predicación de la Palabra y testimonio de vida.
Era frecuente verlo orando ante el Sagrario en la capilla del Pesebre, o predicando en la Eucaristía y en los ejercicios espirituales. Recuerdo especialmente el año 2003, cuando, a pesar de la etapa que estaba viviendo, seguía siendo el sembrador de la Palabra, alentándonos siempre a vivir con profundidad nuestra consagración.
Al contemplar mi propia historia vocacional puedo reconocer tres etapas profundamente marcadas por su presencia: el primer encuentro, la etapa de formación y la etapa apostólica.
Por ello, al celebrar los cien años de vida de Jaime Bonet Bonet, doy gracias a Dios por el don de su vida y por la fecundidad espiritual que ha suscitado en la Iglesia. Su vida nos recuerda que quien siembra la Palabra con fidelidad y pasión permite que Dios mismo haga crecer la semilla en innumerables corazones.
Entre esas semillas, con profunda gratitud, reconozco también la mía.
Gracias, Jaime.
Luisa Elena Vélez Henao 
Misionera Verbum Dei