viernes, 29 de mayo de 2026

Ser Fiel al Carisma recibido


Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás
  
Fidelidad en la Oración 
Da buenos Frutos 
Sed, pues, moderados y sobrios, para poder orar. 
Ante todo, mantened en tensión el amor mutuo, 
porque el amor cubre la multitud de los pecados. 
Ofreceos mutuamente hospitalidad, sin protestar.

Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, 
como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios. 
El que toma la palabra, que hable palabra de Dios. 
El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud del encargo recibido de Dios. 
Así, Dios será glorificado en todo..1 P 4, 7-13

2 Jesús celoso de la casa del Padre .
"Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos. "
Mc 11, 11-26 • 
Jesús Perdona que muchas veces el centro no eres tú ,y no solo convertimos el templo en un mercado ,sino también nuestro corazón 
 ,pensamientos,distracciones ,conversaciones pero el centro no es el Padre.
No somos casa de oración para todos los pueblos 
Cuando no hay actitudes de diálogo,acogida,disponibilidad,
Amor gratuito.

 lo estuvo observando todo, 
Tú Mirada Jesús no es de crítica,de juicio ,de condena ,es de Amor .Tú miras como está nuestra relación con el Padre y observas que estamos en miles de actividades ,pero no defendemos ese espacio para estar asolas con Padre .
Por eso nos cuentas lo que sucedió cuando 
Llegaron a Jerusalén, 
entró en el templo, se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas.
Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo.
En el fondo nos estás enseñando a nosotros los discípulos que podríamos comprender un poco más y está es tu enseñanza el Padre es el centro de nuestra vida y hemos de cuidar no solo el templo sino el templo de nuestro corazón .
Por eso 
 los instruía diciendo:

¿No está escrito: Mi casa se llama Casa de Oración para todos los pueblos? Vosotros en cambio la habéis convertido en cueva de bandidos.
  todo el mundo estaba asombrado de su enseñanza,
Aunque no todos por eso los fariseos buscaban una manera de acabar con él.


Comentario al Evangelio
Juan Taulero, presbítero místico y predicador dominico (s. XIV) • 
 ¿Cuál es ese templo convertido en cueva de bandidos? 
Es el alma y el cuerpo del hombre, que son más realmente el templo de Dios que todos los templos edificados (1Co 3, 1; 6, 19). Cuando Nuestro Señor quiere llegarse a este último templo, lo encuentra cambiado en un escondite de bandidos y en un bazar de comerciantes
¿Qué es un comerciante? 
Son los que dan lo que tienen – a su libre arbitrio- a cambio de lo que no tienen –las cosas de este mundo.
 ¡El mundo entero está lleno de esa clase de comerciantes!

Tanta gente llena de su propia voluntad; tanta gente que buscan en todo su propio interés. 
Si, por el contrario, tan sólo quisieran comerciar con Dios dándole su propia voluntad,
 ¡qué comercio tan dichoso no harían!
 El hombre debe buscar a Dios en todo lo que hace; y cuando ha hecho todo eso –beber, dormir, comer, hablar, escuchar- que deje completamente las imágenes de las cosas y obre de manera que su templo quede totalmente vacío. Una vez el templo esté vacío, una vez que habrás echado fuera toda la tropa de vendedores, las imaginaciones que le estorban, entonces podrás ser una casa de Dios (Ef 2, 19). 
Y así encontrarás la paz y el gozo de tu corazón, y ya nada te atormentará, nada de lo que ahora te inquieta, de deprime y te hace sufrir.

jueves, 28 de mayo de 2026

Testigos de la Esperanza

Centenario Jaime Bonet.
Reavivando el Carisma recibido en nuestros Orígenes 


Hemos vivido un nuevo  Pentecostés,
en toda la Iglesia en los cinco continentes,con el centenario de nuestro fundador .

 El Espíritu Santo se derramó con todos los dones y frutos reavivando el Carisma recibido ,
en cada uno de  las personas de los cinco continentes,  que sin hablar el mismo idioma nos hemos entendido,con el único lenguaje el Amor .

Representantes de los  distintos continentes: América,Europa, África, Asia y Oceanía. 

China,Taiwán, Filipinas , Australia,Estados Unidos ,África, Roma,Portugal,Colombia,Mexico Alemania , Perú,España,Honduras.... 
¿Donde ocurrió este gran acontecimiento,?
En cada rincón del mundo .
Y aquí lo hemos vivido y experimentado también.
En Palma de Mallorca nuestros orígenes.
 El Espíritu Santo  se manifestó

" Como en lenguas de fuego "

"Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos."

"Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas".Hc.2,3-4


Como lenguas de fuego 
que nos quemó hasta en los rincones más ocultos de nuestro corazón,con el testimonio de 
ésta jovencita de 15 años.
Con este fuego misionero,
me recordó estás palabras de Jesús 
"He venido a prender fuego y cuanto desearía que arda."

¿Porque quiero evangelizar ?
Para que Jesús sea conocido por todo el mundo .
Y será conocido porque aquí hay representantes de todo el mundo de distinta raza, nación, estado de Vida. 


La promesa de Dios se cumple hoy:
 «Los reuniré de todas partes y los regresaré a su tierra.»
Ezequiel 37:21
Enviados a sus lugares para evangelizar siendo,
 testigos de esperanza en el mundo de hoy 

Recibiréis el Espíritu Santo, y seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra".

miércoles, 27 de mayo de 2026

Semblanza El sembrador de la Palabra de Dios por todo el mundo



El sembrador de la Palabra de Dios en los cinco continentes 

Testimonio vocacional en el centenario de Jaime Bonet Bonet

Quisiera agradecer, en este centenario del nacimiento de nuestro fundador, Jaime Bonet Bonet, a quien tuve el regalo de conocer hace más de cuarenta y dos años de vida misionera.
La celebración de los cien años de vida de Jaime Bonet evoca en mi corazón el pasaje del libro del Génesis (15,5), en el que Dios promete a Abraham una descendencia más numerosa que las estrellas del cielo y las arenas del mar. Contemplando la vida y la misión de nuestro fundador, es inevitable reconocer en ella una fecundidad espiritual que se ha extendido por generaciones y que continuará dando fruto en la historia de la Iglesia.
Tuve la gracia de conocer a Jaime Bonet siendo muy joven, en el año 1979, en el barrio El Salvador de Medellín, Colombia. Nos encontrábamos reunidos un grupo de jóvenes en la casa de las misioneras cuando nos lo presentaron. 
Aquella fue la primera vez que escuché la voz de un fundador que nos invitaba a entregar la vida a Jesús y a anunciar su Palabra en los cinco continentes.
Yo tenía entonces 18 años. Recuerdo que escuchaba con emoción aquella llamada a la misión y pensaba para mis adentros:
“¡Qué hermoso para quienes puedan recorrer el mundo anunciando el Evangelio!”
En aquel momento no comprendía plenamente el alcance de sus palabras, pero sí percibía con claridad algo que marcó profundamente mi corazón: estaba ante un hombre profundamente enamorado de Cristo.
Mientras escuchaba la proclamación de la Palabra, sentí que aquella semilla de la Palabra de Dios despertaba dentro de mí el deseo de ir por todo el mundo anunciándola. 
Era como si Jesús mismo estuviera sembrando en el corazón de todos los jóvenes que nos encontrábamos allí.
En mi interior surgía un deseo silencioso:
“Me encantaría… pero esto no es para mí”.
Sin embargo, aquella pequeña semilla había comenzado ya su misterioso camino de crecimiento.
Con el paso de los años fui invitada a participar en unos ejercicios espirituales. 
Allí me encontré nuevamente con nuestro fundador, que predicaba aquellos quince días de retiro en completo silencio. 
Eran ejercicios vocacionales, aunque yo entonces no lo sabía.
Al concluir los ejercicios me pidieron que hablara con él. Recuerdo con gratitud cómo me acogió con una sonrisa serena y paternal. Con sencillez me preguntó cómo me encontraba. Yo, muy tímida y de pocas palabras, solo acerté a decir que deseaba conocer a Jesús.
Su respuesta fue inmediata y llena de entusiasmo. Me dijo que sí, que podía estudiar teología y dar a conocer a Jesús por todo el mundo.
 En ese momento no comprendía plenamente lo que aquellas palabras significaban, pero sí comprendí algo esencial: el sembrador de la Palabra estaba sembrando nuevamente en mi vida una llamada a la consagración total a Jesús.
Aquella semilla siguió creciendo. Más adelante participé en unos ejercicios espirituales de mes con las misioneras del Verbum Dei. Durante aquellos días, escuchando nuevamente a Jaime Bonet —apóstol de la Palabra y testigo apasionado de Cristo— hablar de la entrega total de la vida al Señor y de la misión de anunciar el Evangelio por todo el mundo, mi corazón pudo responder con un “sí” definitivo.
El 19 de julio de 1983 di un paso decisivo al entrar en la comunidad Verbum Dei.
Desde entonces puedo reconocer con claridad cómo aquella semilla inicial fue siendo regada y fortalecida a través de la predicación constante de la Palabra.
 Año tras año, especialmente en los ejercicios espirituales de mes, la enseñanza de nuestro fundador alimentaba y hacía crecer la vocación recibida.
Por eso me gusta contemplar la figura de Jaime Bonet como el sembrador de la Palabra de Dios, aquel que ha esparcido la semilla del Evangelio por los cinco continentes, alcanzando incluso el rincón donde yo me encontraba, en Medellín.
Más adelante, en el tiempo de formación, fui enviada a estudiar a Alcalá de Henares. 
Allí experimenté nuevamente su presencia formadora a través de pautas de oración, escuelas de formación y encuentros comunitarios.
De modo particular recuerdo el tiempo de preparación para nuestros votos perpetuos. Durante seis meses, junto con Anita Moranta, nos acompañó explicándonos las constituciones, el carisma y el sentido profundo de nuestra consagración en el Verbum Dei.
Tras ese tiempo de preparación, un grupo de misioneras procedentes de distintos continentes tuvimos la gracia de realizar nuestros votos perpetuos, después de un mes de ejercicios espirituales predicados por nuestro fundador en Siete Aguas, Valencia, España, en el año 1988.
Puedo decir que en cada etapa de mi vida —la del primer encuentro, la de la formación y la de la misión— experimenté la cercanía del sembrador de la Palabra.
Durante los años de misión en Latinoamérica, Jaime continuó acompañándonos, predicando ejercicios espirituales y dialogando con nosotros sobre la vivencia del carisma.
Conservo también recuerdos sencillos pero profundamente significativos, como aquel campamento en Siete Aguas con un grupo de jóvenes. Le pedimos si podía dirigirse a ellos y, con la disponibilidad que siempre le caracterizaba, subió hasta el albergue para encontrarse con ellos. Con su entusiasmo habitual les habló de Jesús y supo encender en sus corazones el deseo de conocerlo más y de anunciar la Palabra de Dios.
En aquellos años Jaime ya vivía en el poblado de Siete Aguas y el paso del tiempo iba limitando sus fuerzas. Sin embargo, continuaba siendo fiel al carisma recibido: oración, predicación de la Palabra y testimonio de vida.
Era frecuente verlo orando ante el Sagrario en la capilla del Pesebre, o predicando en la Eucaristía y en los ejercicios espirituales. Recuerdo especialmente el año 2003, cuando, a pesar de la etapa que estaba viviendo, seguía siendo el sembrador de la Palabra, alentándonos siempre a vivir con profundidad nuestra consagración.
Al contemplar mi propia historia vocacional puedo reconocer tres etapas profundamente marcadas por su presencia: el primer encuentro, la etapa de formación y la etapa apostólica.
Por ello, al celebrar los cien años de vida de Jaime Bonet Bonet, doy gracias a Dios por el don de su vida y por la fecundidad espiritual que ha suscitado en la Iglesia. Su vida nos recuerda que quien siembra la Palabra con fidelidad y pasión permite que Dios mismo haga crecer la semilla en innumerables corazones.
Entre esas semillas, con profunda gratitud, reconozco también la mía.
Gracias, Jaime.
Luisa Elena Vélez Henao 
Misionera Verbum Dei

domingo, 24 de mayo de 2026

EL PREGÓN DEL EVANGELIZADOR (Jaime Bonet).


POR QUÉ QUIERO EVANGELIZAR.


¿Por qué quiero evangelizar, anunciar la Buena Nueva del Reino, dedicarme a la propagación de la FE hasta los confines de la tierra? 

¿Por qué quiero predicar el Evangelio de Jesús de Nazareth, consagrar toda mi vida a la oración y ministerio de la Palabra? ¿Por qué, para qué la Evangelización?

Porque quiero colaborar con toda mi mente, corazón y fuerzas y de la forma más eficaz a la Redención y liberación de todos los hombres.

 Quiero que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

 Que todos puedan verse libres de toda esclavitud. 

Porque quiero comunicar esta "buena noticia a los pobres, anunciar la libertad a los cautivos y dar la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor" (Is 61,1-2). "

Para hacer que los cojos anden, los leprosos queden limpios, los sordos oigan y los muertos resuciten" (Mt 11,5). 

Porque ansío cambiar el odio en amor, la tristeza en gozo, la angustia y desesperación en optimismo y esperanza, la enfermedad y muerte en vida y resurrección.

Porque anhelo ver amanecer una luz radiante en tantos rostros sombríos, en tantas vidas apagadas, en tantos corazones lúgubres, en tantos pueblos que yacen en las tinieblas y sombras de muerte. 

Porque me apremia poner en movimiento a tantas vidas paralizadas, sin rumbo ni sentido, ni ansias de vivir; aburridas y aletargadas, entre dudas y sospechas, incertidumbres e indecisiones, vacíos y complejos, que las quiebran y atrofian para siempre.

Porque añoro calor de hogar en tantas familias, en las que acampa más bien un aire frío de cementerio, casi sin el rescoldo del amor e intimidad, del afecto y cariño, de la espontaneidad y alegría fecunda y creadora. 

Me interesa y fascina anunciar la Buena Nueva del Reino, Reino de paz y justicia, Reino de Vida y Amor, para atajar la guerra sin tregua de las distintas naciones y razas, de un continente contra otro, entre las distintas naciones y razas, y detener la lucha fratricida de los hermanos entre sí y de los hijos contra los padres.

Me urge hacer llegar el Evangelio hasta los confines de la tierra para romper las cadenas de tantos esclavos, levantar las losas que aplastan a tantos oprimidos, desatar las vendas que bloquean y eclipsan la mente de tantos desnutridos de pan, de cultura y de fe. 

Quiero correr a desatar la soga de millones y millones de jóvenes que, en una desesperación como contagiosa, se alienan en busca de un suicidio colectivo.
Quiero inyectar vida con mi sangre propia, a los que en este como delirio renuncian a vivir y se sepultan en vida. Y a todos con la voz potente del Evangelio gritarles: "Joven, levántate". 

No puedo cesar de proclamar la Buena Nueva de liberación, para salvar a los millones de niños cuyas vidas veo romper y desintegrar apenas abren los ojos a la luz, o en el seno mismo de sus madres. 

Quisiera impedir la igualmente certísima desesperación y soledad de infierno de las mismas madres inconscientes ahora, de la monstruosidad de su pecado. 

Quisiera también evitar la denigrante despreciación a nivel de estorbo y basura con que muchos hijos apartan y marginan el amor entrañable de sus propios padres y abuelos. Y devolver el gozo y la alegría a los que se sienten abandonados y como malditos por sus propios hijos. 

Me inquieta y empuja el deseo de que brille el Evangelio sobre la situación crítica de tantas vidas confusas y desconcertadas, sin ningún rayo de luz que cruce su horizonte.

El riesgo mortal de sus pasos inciertos y temerarios, sin ideal que les rija, sólo a merced de una sociedad amorfa y sin espíritu, que les hace tambalear y despeñarse en el vacío de su inanición, sin camino, sin entender el por qué y el cómo de su existir, de su nacer y morir.

Me interesa llegar con el alba, al niño en su mismo germen de vida, en el propio seno materno, para protegerlo y abrigarlo con el calor que requiere y con que el Evangelio lo cuida y dignifica. Al que anhelo ver renacer y ofrecerle el caudal de gracia correspondiente a su dignidad de sacerdote, profeta y rey y que Jesús le adquirió con su sangre. Toda la riqueza del Reino, Bienaventuranzas, que a todos promete y llama. 

Me preocupa y ocupa, su normal crecimiento y desarrollo, su educación y perfeccionamiento en el clima propio del amor, imprescindible para su adecuada gestación y nacimiento. 

Para que sea conforme y no deforme, para que nazca hombre y no monstruo y que se exprese como normal y no subnormal o anormal. Para que no muera en el frío de la orfandad y del abandono en vida de sus mismos padres y pueda sentir su caricia suave y caliente de ellos sin que le asfixien y estrangulen.

Que desde el primer momento de su existencia encuentre el ambiente caldeado y no quede entumecido en puro feto al fallarle el calor de hogar, clima único que permite el crecimiento y desarrollo propio del hombre formalmente considerado. 

Que el niño pueda abrir y desplegar más y más su vida como semilla lozana, sin contratiempos, que la tronchen. Que desarrolle y dilate en plenitud su capacidad afectiva y creadora de darse, de comunicarse y sonreír, en un diálogo de cariño y amor recíproco y mutuo con todos. 

Me interesa desplegar la panorámica de la Buena Nueva ante la mirada expectante del adolescente, en la aurora de su vida, cuando va en busca de luz y de verdad, como el empuje y timidez de un paisaje que se asoma, pidiendo los destellos y el calor del sol. Es como un puñado de semillas que se abre a sementeras sin límites ni horizontes.

Nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra: "orationi el ministerio verbi instantes"(Hechos 6,4 ).

sábado, 23 de mayo de 2026

¿Me amas más que estos ?

“Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. 
  “Apacienta mis corderos”. 
¿me amas?” “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. 
  “Pastorea mis ovejas”. 
 ¿me quieres?” 
“Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero”. 
“Apacienta mis ovejas. ”
Gracias a nuestro Fundador Jaime Bonet y a las primeras Misioneras que nos han enseñado Amar a Jesús a través del carisma oración y predicación de la Palabra 

¿ME AMAS MAS QUE ESTOS ?
¿Me amas? 
¿Me quieres ?
Tres veces me preguntas Jesús,
porque estás enamorado.
Sólo el que me ama tanto
Le interesa ser amado.
Me cautivaste Jesús, 
me sedujiste,me atrajiste
Y ya no puedo vivir sin tí .
Y hoy de nuevo me preguntas
¿Si te sigo amando  como tú me amas a mí ?.
Como olvidar tú mirada de aquella primera vez .
En el lago me encontraste
En el huerto me lloraste
Pero fue en mi corazón vacío
Donde tu me rescataste.
Encendiste mi corazón,
dándole un nuevo ardor
Y hoy permanece tu llama
Con un bello resplandor.
Hoy me preguntas Jesús
Si te amo mas que estos
Después de 42 años
Te sigo queriendo Maestro.
El camino recorrido
en compañía de Dios
Matrimonio fecundo
Que feliz me siento hoy.
Hijos que me has dado
Engendrados en el amor
Hijos que han nacido
Por la palabra de Dios.
Extenderás los brazos
Y otro te ceñirá
Eres tú en mis hermanos
Que me quieres guiar.
Es mi vida misionera
Que vas de aquí y allá
Pero que bueno Maestro
Que no me dejes acomodar.
Tu me pides que te ame
Aunque esté en un mismo lugar.
Dos pececitos me pides
Y no me pides nada más,
cinco panes ponen el resto
es la suma de la comunidad.
Cada uno donde estemos,
respondiendo al Amor
alimentamos a todos
con la Palabra de Dios.
Amen.
LevJPE

Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero»

Reflexión.
Papa Francisco 

En el pasaje de hoy me puedo sentir identificado con Pedro. Es a mí a quien me preguntas si te amo; y tal vez mi respuesta es la misma que la de Pedro: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero». Pero la pregunta para Ti sería: ¿Por qué me preguntas esto, Jesús? ¿Por qué me pides que te ame?

Es de verdad algo maravilloso ver cómo te muestras necesitado de mi amor. Siendo Dios, siendo el Amor mismo, quieres mi amor. Y es que nosotros, los seres humanos, sabemos bien lo doloroso que es cuando se ama a alguien y éste no corresponde al amor dado. Me has amado tanto, Jesús, que lo único que quieres es que te ame.

Pero el amor no se impone. No se puede obligar a amar, y por ello, en el pasaje se leen preguntas. Las preguntas que son invitaciones, que son posibilidades, que son opciones. No hablas a Pedro dando órdenes para que te ame, tan sólo preguntas. Este pasaje es la invitación a escribir juntos una historia de amor que no termine jamás. La historia de un amor que no se acaba, que no falla, que es fiel, que es generoso y alegre. Pedro se entristece de que le preguntes con insistencia. Quizá el apóstol cree que dudas de su amor. Pero no es así. La insistencia en tus preguntas se puede ver desde otra perspectiva; no desde la duda, sino desde aquélla de la locura del amor.

Cuando se ama a alguien, se busca por todos los medios posibles, que el otro lo sepa y corresponda. Es lo que haces con Pedro. Preguntas una, dos y tres veces, como queriendo decirle: «Pedro, no te fijas que te amo tanto, que he hecho tanto para merecer tu amor, y que sólo quiero que me ames. Te he venido persiguiendo tres años, mendigando tu amor, demostrándote con obras concretas lo mucho que te quiero. Y tal vez no te has dado cuenta de ello. No me he cansado de decirte, mostrarte, enseñarte el amor que te tengo. Mira que estoy loco de amor por ti. Lo único que te pido es que me ames. Quizás no del mismo modo a cómo Yo te amo, sino al modo a cómo tú me puedes amar. No te pido un amor como el mío, te pido me ames con el amor que me puedes dar, el que nace en tu interior, porque de ese amor es del que estoy sediento, del que estoy enamorado».

«El Señor nos pide el desapego de estas falsas riquezas para entrar en la vida verdadera, la vida plena, auténtica y luminosa. Y yo les pregunto a ustedes, jóvenes, chicos y chicas, que están en la plaza: ¿han percibido la mirada de Jesús sobre ustedes? ¿Qué le quieren responder? ¿Prefieren dejar esta plaza con la alegría que nos da Jesús o con la tristeza en el corazón que la mundanidad nos ofrece?».

(Homilía del papa Francisco, 11 de octubre de 2015).

jueves, 7 de mayo de 2026

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“Os daré pastores según mi corazón”(Jer 3,15)

El cumplimiento de la promesa en Jesús y en sus discípulos

Jesús cumple su promesa continuará guiándonos alimentándonos y cuidándonos 

"Nadie os arrebatará de mi mano".

Jesús Resucitado es  el buen pastor que  no, nos ha abandonado,Continúa su pastoreo junto con los discípulos ,

Por eso Cuando Jesús se aparece a los discípulos y los cita

 nos vemos en Galilea allí les revela está gran proyecto de misión Mt.28,18.20

"Jesús se acercó y les habló me han concedido plena autoridad en cielo y tierra por tanto y hacer discípulos entre todos los pueblos bautizándolos consagrándolos al Padre y al Hijo y al espíritu Santo y enseñarles a cumplir cuanto os he mandado yo estaré con vosotros siempre hasta el fin del mundo "  

Jesús Resucitado sigue formándonos según su corazón de buen Pastor .  

Dios había hecho  una promesa a su pueblo y la continúa hoy :

👉 “Os daré pastores según mi corazón” (cf. Libro de Jeremías 3,15).

Un pueblo que sufría, que estaba perdido, esperaba ese pastor.

Y esa promesa se cumple plenamente en Jesús el Buen Pastor.

Jesús no nos ha abandonado.

Él es el Pastor que cuida, guía y da la vida por sus ovejas ( Juan 10).

👉 Jesús no quiso hacer esta misión solo,nos necesita,como necesito a los discípulos y les propuso ese proyecto de formar discípulos por todo el mundo y así como envío a los discípulos hoy nos envía a nosotros.

👉 “Id y haced discípulos… yo estaré con vosotros siempre” ( Mateo 28,19-20).

Es decir, su pastoreo continúa hoy a través de sus discípulos, en la Iglesia.

Por eso necesitamos fijar los ojos en Jesús permanecer en su amor Beber de él,convivir  con el hasta llegar a tener su mismo corazón de Pastor.Este es el fruto que nos ofrece 

¿Y cómo es el corazón de Jesús buen Pastor?

Necesitamos contemplar fijarnos en estos rasgos que nos ayude a imitarle :

Nos conoce  a cada uno y nos conduce ,nos guía ,nos instruye,

Alimenta: nos da vida, Él mismo es nuestro alimento,atraves de la Eucaristía se hace pasto 

Entrega la vida: amándonos hasta el extremo,amando siempre,a todos ,y gratuitamente .

Este es el corazón de Dios.

Pero también es una llamada para nosotros:

👉 no solo somos ovejas…somos ovejas pastor   llamados a ser pastores según su corazón.

No se trata de un cargo, sino de una forma de vivir:

amar, servir, cuidar, buscar al que está perdido,deshorientado,

Dicen que la oveja cuando se pierde queda atrapada entre sarsas y no sabe volver empieza a balar y solo cuando el pastor la recata puede volver 

Nosotros hemos pasado por esta experiencia y hemos sido buscados,escuchados,rescatados ,atraves de personas que han sido para nosotros buen pastor ,ahora reconocemos que ha sido el Pastor quien nos ha rescatado,que nos ha amado y nos ha alimentado y está es la misma misión que hemos de continuar .

Hoy  Jesús  nos invita a preguntarnos:

👉 ¿reflejo yo el corazón del Buen Pastor en mi vida

Cristo es nuestro Pastor y no nos abandona.

Sigue guiando a su pueblo… y quiere hacerlo también a través de nosotros.

San Agustín. Texto avalado por su vida de pastor,  pastoreo, a imagen del Mayoral del que es miembro, es hoy luz para todos nosotros.

Terminemos dejando que Dios nos llame a traves de estas sencillas líneas a hacernos cargo del rebaño que nos confía hasta dar la vida por cada oveja.

Todos los buenos pastores son, en realidad, como miembros del único pastor y forman una sola cosa con él. 

Cuando ellos apacientan, es Cristo quien apacienta. 

Los amigos del esposo no pretenden hacer oír su propia voz, sino que se complacen en que se oiga la voz del esposo.

 Por esto, cuando ellos apacientan, es el Señor quien apacienta;

aquel Señor que puede decir por esta razón: 

Yo mismo apaciento’, porque la voz y la caridad de los pastores son la voz y la caridad del mismo Señor. 

Mis ovejas escuchan mi voz y me siguen.”

El Papa Francisco habló muchas veces sobre el tema del pastor y las ovejas. 

Una de sus frases más conocidas es:

👉 “Los pastores deben tener olor a oveja”.

Con esto quería decir que el pastor —sacerdote, consagrado o cualquier discípulo de Cristo— no puede vivir lejos del pueblo, sino cercano, compartiendo sus alegrías, sufrimientos y necesidades. 

También insistía mucho en que primero debemos ser ovejas que escuchan la voz del Buen Pastor, que es Jesús.

 Solo quien se deja cuidar por Cristo puede después cuidar a los demás.

Jesús es el verdadero Pastor y nunca abandona a su pueblo.

El pastor auténtico sirve, no busca poder.

Debe ir a buscar a la oveja perdida, especialmente al que sufre o está lejos.

La Iglesia no está llamada a encerrarse, sino a salir al encuentro.

Todos estamos llamados, de alguna manera, a cuidar a otros con el corazón de Cristo.

 👉 El pastor debe caminar delante para guiar, en medio para acompañar y detrás para ayudar al que se queda atrás.

Y todo nace de mirar a Jesús, el Buen Pastor que: conoce a sus ovejas, las llama por su nombre,y da la vida por ella.