La mejor noticia de toda la historia que no sale en los noticieros es que Jesús resucitó y nosotros también hemos resucitado con El.
Por eso vamos a escuchar su palabra no como siempre la escuchamos sino desde la resurrección. El regalo mas grande que el Señor ha tenido con nosotros es que nos salvó y esta es la noticia más grande que estamos llamados anunciar.
Hay una película -que seguramente muchos han visto-, que se llama "la lista de Schidler", en la que aparece una escena de un tren lleno de mujeres, compradas por el empresario Schidler para su fábrica, y que se dirige hacia la fábrica, desde los campos de concentración. En un lugar del trayecto, desvían el tren hacia los hornos crematorios de Auschwitz. Cuando las mujeres ven que ese lugar no es una fábrica, que las empiezan a rapar y quitar sus propiedades, que las introducen en unas salas enormes con duchas; entran en una desesperación espantosa.
Al enterarse el empresario del desvío del tren, inmediatamente se movilizó para evitar la "sutil masacre". Una imagen fuerte de esta escena es cuando las mujeres entran en las cámaras de gases, al apagarse la luz empiezan a llorar desesperadas sin saber que va a pasar, presintiendo la muerte. Mas de repente empieza a caer agua por las duchas. Schidler las había salvado.
Esto es lo que nos ha pasado a nosotros en estos días de retiro Jesús nos HA LIBERADO quizás estábamos desanimados, bloqueados, ensimismados, nos faltaba esa alegría interior, atrapados por el resentimiento querer amar y no poder. El encontrarnos sin fuerza para la misión. Jesús nos ha liberado en la cruz .(1Pe 1,18), y nos ha comprado para Dios. Para Jesús somos de gran precio (Gal 2,20): "Me amó y se entregó a sí mismo por mí". Schidler al pagar por esa gente perdió todos sus bienes y se quedó arruinado; así Jesús, dándonos a experimentar todo su amor por cada uno, nos libera de las tristezas y amarguras que han brotado de nuestros constantes momentos de soledad.
Esta misma experiencia de pasar de una vida superficial a estar resucitados con horizontes muy amplios Jesús nos ofrece lo mejor , nos ofrece un horizonte de vida vayan y hagan discípulos por todo el mundo . yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. No es un mandato impositivo es que la misión nos da la vida no nos manda solos el va ser nuestra compañía.
El Papa francisco nos habla de una iglesia en salida, este id de Jesús es salir de nosotros mismos es una llamada a todos los cristianos, anunciar el evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, , sin asco sin miedo, sin excluir a nadie.
Cuando Jesús pasa en algún momento de nuestra vida y se queda, surge en nosotros un profundo AGRADECIMIENTO: "Jesús, ¿Cómo te puedo pagar que te hayas fijado en mí, que hayas tenido misericordia conmigo?. Muy semejante fue la reacción de toda la gente judía que se salvó de los campos de concentración ante el gesto de solidaridad de Schidler; en la película la última escena presenta al rabino, que en nombre de los casi 2000 trabajadores, le regala un anillo de oro, que habían fundido con oro que tenían algunas personas en sus dientes. Agradecer es propio de alguien que ha recibido un beneficio muy grande. ¿Cómo pagarle a Jesús su gran beneficio con nuestras vidas?. -su misma Palabra nos dice como se agradecen ese tipo de regalos- ; dice el Salmo 51,15:"Enseñaré a los rebeldes tus caminos y los pecadores volverán a ti".
La misión que Jesús no confía supone amor , agradecimiento, es una pasión por Jesús pero al mismo tiempo es una pasión por el pueblo. Cuando hemos meditado a Jesus crucificado reconocemos todo su amor que nos dignifica y nos sostiene, y uno ve esa mirada de Jesús que se amplia y se dirige llena de cariño y ardor hacia todo su pueblo. Asi descubrimos que Jesús en este mandato de vayan y hagan discípulos nos hace instrumentos para llegar cada vez mas cerca de su pueblo. Y nos envía a todos los pueblos para dar ha conocer su amor.
El que ha conocido a Jesús se convierte en portador de una gran Buena Noticia para el mundo; noticia que es imposible de contener, como el fuego, porque es una experiencia difusiva de sí..
He venido a prender fuego a la humanidad y cuanto desearía que arda.
Poesía de Jaime
Cuanto desearíamos que muchos corazones apagados tenga la luz de Jesus.
es cuestión de gratitud, de amor a Jesús y de amor a los que más queremos. (Por ej. Jn 1,41 de Andrés con Pedro).
El que entremos en este dinamismo propio que tiene el Evangelio de ser una Noticia para transmitirse es de una vital importancia para nosotros mismos; ya que si queremos que nuestro gozo aumente, lo único que hemos de hacer es propagarlo (1Jn 1,1-4). Jesús en el Evangelio tiene algunos consejos vitales: "Permaneced en mí" (Jn 15,8); "Amaos como yo os he amado" (Jn 13,34); "Sed perfectos como vuestro Padre del cielo" (Mt 5,48); sin embargo, hay uno que nos hace referencia a lo que estamos viviendo: "Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación" (Mc 16,15). Se trata de un mandato de amor: "Si me ha manifestado a ti es para que seas mi testigo por todo el mundo." (Act 1,8; Lc 8,16) De entre tantos Jesús nos ha elegido (Jn 15,16; Jn 14,22) para que muchos le conozcan por medio nuestro. Una de las principales causas por las que muchos cristianos han perdido y siguen perdiendo la fe, es por no comunicarla, ya que -como dice J. Pablo II- ¡La fe se fortalece dándola! (R.M 2); por eso, ahora que tienes fresca la experiencia de Jesús necesitamos anunciarla.
A nuestro mundo sin fe y huérfano la faltan buenas noticias, le falta EVANGELIZACIÓN. Casi 2000 años después de haberse dado el Evangelio nuestro mundo sabe muy poco a: gozo, fraternidad, libertad, perdón, misericordia, amor, sencillez, solidaridad, etc. (Cf RM1). Ante nosotros se presenta un verdadero reto de hacer que la experiencia de Jesús incida en la vida de los hombres (E.N. 18); sabiendo que por sí mismo lo que anunciamos tiene fuerza (Rom 1,16).
Ante un mundo sin Dios, sin los valores de Jesús tan evidentes, ¡Ay de nosotros si no predicamos! para satisfacer tantos corazones hambrientos. (Act 3,1-10y cómo creerán si no hay quien les predique (Rom 10,17).
Llegamos a tiempo, puesto que "eso" que los hombres buscan, sin saber y con tanto esfuerzo, está en nuestras manos y a nuestro alcance el podérselo proporcionar. Nuestra misión es la de ser "Hombres topo" que sacan a las personas de los escombros, como le pasó a un misionero sacar a gente de entre vigas y ladrillos después de unas explosiones en Guadalajara. Jesús nos llama a sacar a nuestros amigos y personas que más queremos de los escombros del egoísmo, de la soledad, de la violencia, del pasotismo, de la depre, de la tristeza y sin sentido , de la evasión, etc. Lancémonos sin miedo de proponer a Cristo (Cf. J. Pablo II, discurso a los jóvenes en Santiago), ya que es el acto de amor más verdadero que podemos tener con cualquier persona (Cf. frase de J. Pablo II).
Aquel que evangeliza lleva a sus espaldas la realidad sombría que viven los hombres.
El gran remedio que Dios le ha dado a este mundo es Jesús, su vida, sus palabras, su misión. ¡Mira tú, que sencillo y que profundo!. Jesús en su persona nos acerca el amor de Dios para nuestro gozo y alegría (Jn 15,11; 17,28). Jesús vio a muchos hombres de su tiempo necesitados de Buenas Noticias: había muchos días grises entre los suyos; soledades demasiado grandes para ser soportadas por hombres normales; la amargura habitual; las alegrías cortas y poco alegres; esperando ansiosamente la Buena Noticia del Reino de Dios, que está dentro de cada uno.
Nunca sabemos como están las personas que Jesús pone en nuestro camino (Hch 8,26ss), pero basta con una palabra nuestra que vaya llena de Dios para que las personas empiecen una vida nueva. Por esto, que como testigos de Jesús, nuestras palabras se conviertan en las suyas (Lc 10,16) y la gente nos verán a nosotros, pero no a él (Jn 12,21).
Vamos ahora a nuestros distintos ambientes, por eso, conviene tener bien claro que entre los míos tengo una gran misión y muy concreta. ¿Qué misión?, ¿Simplemente hablar de Jesús?, ¿A quiénes y hasta dónde hay que evangelizar?, ¿Qué pretende Jesús cuando ahora nos envía a todos nosotros?
En el Evangelio aparece muy clara cuál es la intencionalidad de Jesús con los que le conocemos un poco, diciendo: "Id y haced discípulos a todas las gentes, dándoles la Vida de Dios" (Mt 28,19-20). No nos envía simplemente a hablar de él, Jesús nos envía a que le hagamos discípulos suyos; nos envía a que le formemos gente que quiera vivir sus valores y consejos. ¿Y cómo lograr esto?, porque no nos vaya a suceder que al llegar con la gente que conocemos nos pase lo del payaso del circo. Que un día esperando muy nervioso y fumando fuera del circo, para empezar la función.
Se dio cuenta que el pueblo ardía en llamas y rápidamente entró al escenario -vestido de payaso- a gritarles a los del pueblo que habían venido al circo, que el pueblo se quemaba. Para su sorpresa, que cuanto más lo decía más se reían de él, y hasta decían: ¡Qué bien lo hace!, pero nadie se movió a apagar el fuego; cuando lo quisieron hacer, el pueblo se había quemado bastante, quizas muchos se rian de nosotros, como aquel dia en una clase y la profeora s paria de risa pero o segui anunciando a Jesús pero no sólo pretender decirles algo de Dios, sino pretender que lleguen a conocer a Jesús y le sigan. Para sto neesitamos creer y vivir lo que anunciamos.
como decía Pablo VI: "¿Creéis lo que anunciáis?, ¿Vivís lo que creéis?, ¿Predicáis verdaderamente lo que vivís?" (E.N.76) -esto lo decía a los evangelizadores ante el reto del mundo contemporáneo-.
Evangelizar no es otra cosa que formar discípulos de Jesús" a todos los más que pueda, como dice San Pablo: "Me he hecho todo a todos para salvar a toda costa a algunos" (1Cor 9,22). Formar discípulos es suscitar personas que sean fermento de la vida de Jesús en medio de la masa (Lc 13,21); es crear grupos de gente que se ayudan con una calidad de amor muy superior; es despertar personas que presentan un estilo de vida que grita y no que gritan unas verdades simplemente. Recuerdo como iniciamos una experiencia así parecida con un grupo de chicos en un país; nos reuníamos para orar juntos, para formarnos, para contagiarnos el deseo de vivir lo que Jesús nos decía, para irnos a institutos, universidades, casas y barrios a llevar a Jesús, etc. Nos sentíamos fermento entre la gente.
Evangelizar formando grupos o fraternidades de discípulos es estar convencido de que por este camino es cuando empezamos a "reconstruir al hombre" desde sus fundamentos más profundos; ya que se trata de formar hombres y mujeres según las exigencias de las Bienaventuranzas de Jesús (Mt 5,3-12), es decir, gente nueva y feliz. Predicar a Jesús a través de estas fraternidades es estar convencido que "sólo habrá Humanidad nueva si hay hombres nuevos", como dice Pablo VI en la E.N.18. El Evangelio lo tienen que ver en nosotros lo más claro posible y lo tienen que entender a través de la predicación de personas transformadas por el mensaje de Jesús, como le sucedió a San Antonio Abad: Que cierto día, teniendo aún 21 años y habiendo muerto sus padres, escuchó de la Palabra de Dios: "Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres -así tendrás un tesoro en el cielo- y luego vente conmigo".
Esto le llegó hasta el fondo porque teniendo muchos bienes se decía a sí mismo: ¿cómo fueron capaces tantos hombres de dejarlo todo por seguir a Jesús?. Las palabras que oyó le dieron la respuesta. Entonces vendió las 300 parcelas que había heredado, para vivir sin casi nada; muchos le llegaron a llamar el amigo de Dios. Hemos de creer en el poder que tiene nuestras palabras pronunciando las de Jesús, con nuestra vida muy unida a esas palabras, para transformar el corazón más de piedra que pueda existir (Heb 4,12).
Evangelizar consiste en orientar el corazón de los hombres hacia Dios, pero, ¿Cómo lo van a orientar si no le conocen? y, ¿cómo le conocerán si no les predicamos? (Rom 10,17).
¿Dónde vamos a realizar todo este proyecto? ¿Cuál es el campo al que Jesús nos envía?. Jesús nos dice que él nos pone en medio del mundo como luz (Mt 5,14); pero no para uno o dos solamente, sino para el mundo, porque "Jesús es un derecho de todos" Por lo mismo, estemos siempre preparados y dispuestos a dar razón de nuestra esperanza al que nos lo pida (1Pe 3,15);¡Siempre a punto y a tiempo y destiempo! (2Tim 4,2)
Para esta tarea tan grande, no vamos solos, Él viene con nosotros (Mt 28,20). Por eso, sin miedo, confiados en su fuerza nos lanzamos. Suerte y que otros participen de nuestro gozo y Jesús tenga más amigos y mejores que nosotros.
Vamos a escuchar a Jesús Resucitado que me dice hoy, necesito relevos preguntémosle a Jesús que significa desde mi situación este mandato de id y haced discípulos .
Pidámosle a la virgen que nos acompañe e esta misión que Jesús nos regala y como voy a vivir los medios prque la misión brota de un corazón que ora, enamorado de Jesús.
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