sábado, 6 de septiembre de 2025

Jesús nos da la Libertad


Reconciliándonos con Dios: La primera lectura de Colosenses nos recuerda que, aunque antes estábamos alejados de Dios por nuestros actos y pensamientos, Cristo nos reconcilia y nos hace santos. Esto es una invitación a vivir firmes en la fe y en la esperanza del Evangelio. 

Actitud de confianza y agradecimiento:
 El salmo expresa una confianza profunda en Dios: Él sostiene nuestra vida, nos escucha y merece nuestra gratitud. Pedir su auxilio y ofrecer un sacrificio voluntario con gratitud nos dispone a acoger su gracia. 

Jesús, señor del sábado: El Evangelio muestra a Jesús reivindicando la libertad interior frente a las normas estrictas. El sábado, en lugar de ser una carga, es ocasión de vida. Jesús es quien da sentido al descanso sabático, recordándonos que la ley está al servicio de la persona, y no al revés. 

Oración 
 Señor Jesús, hoy te contemplo caminando entre los sembrados con tus discípulos. Los veo arrancar espigas con sencillez… y siento que me invitas a caminar contigo.
Ven conmigo,  Camina sin miedo. Aquí, en medio del campo, no importa la norma rígida, importa que tengas vida y alimento.
 Pero, Señor… tantas veces me siento juzgado, por otros o incluso por mí mismo. Cargas, normas, exigencias… a veces me pesan más que mi propia fe.
No temas. Yo no vine a ponerte cargas, sino a darte descanso. La ley está para servirte, no para aplastarte. Yo soy Señor del sábado, y soy también Señor de tu corazón.
 Entonces, Jesús, ¿qué esperas de mí?
 Espero que vivas en libertad. Que no te esclavicen las miradas ajenas ni tus propias culpas. Que sepas que, por encima de todo, eres amado. Y desde ese amor, podrás vivir la verdadera obediencia: la del corazón que ama y se entrega.
 Gracias, Señor. Quiero aprender a vivir así: ligero, libre, confiado… siempre a tu lado, como esos discípulos que caminan contigo.

 Quédate conmigo. Yo sostengo tu vida, yo calmo tus miedos. Camina, recoge espigas de paz y de esperanza… y confía: Yo soy el Señor de tu tiempo, de tu descanso y de tu vida.


viernes, 5 de septiembre de 2025

Vino nuevo presencia de Dios

Jesús, vino nuevo
Gracias, Señor,
porque entras en mi vida
como vino fresco,
que rompe las rutinas secas
y llena de alegría mi corazón.

Gracias, Esposo amado,
porque en tu presencia
no hay ayuno ni tristeza,
sino fiesta del alma,
mesa tendida,
banquete de esperanza.
Tomas mis odres gastados,
mis miedos y resistencias,
y me invitas a estrenar
un corazón nuevo,
flexible a tu Espíritu,
abierto a tu gracia.
Gracias, Jesús,
vino nuevo de la eternidad,
dulzura que renueva mi ser.
Contigo quiero brindar cada día,
celebrando que tu amor
es la única bebida
que nunca se agota.
Transforma mi corazón  dividido entre lo viejo y lo nuevo. A menudo, me aferro a tradiciones confortables que ya no me nutren. ¿Cómo puedo abrir mi corazón al vino nuevo que Tú traes?

 ¿Acaso pueden hacer ayunar a los invitados de una boda mientras está presente el esposo? Estoy contigo ahora, y en mi presencia nace algo nuevo. No pretendas poner parches a lo que Ya no encaja.
 Me cuesta abandonar pautas antiguas, incluso si ya no son vivas. Miedo al cambio, falta de confianza...
 No eches vino nuevo en odres viejos, porque reventarán —y ni los odres ni el vino se conservarán. Tú eres mi discípulo, llamado a una vida renovada, no a remendar lo desgastado.
Señor, transfórmame. Que mi corazón sea odre nuevo, elástico y receptivo. Ayúdame a aceptar lo que Tú ofreces, no lo que me resulta cómodo.
Así, acogerás el Reino con sencillez, sin resistencia. Solo así saborearás el vino nuevo: la alegría, la libertad, la vida plena que Yo te doy 
 “Nadie echa vino nuevo en odres viejos… a vino nuevo, odres nuevos”. Lc.5,33-39
Te llamo  a seguir renovando tú interior 
más que a cambios superficiales: a dejar que te transforme desde dentro.

Jesús, mi alegría, mi banquete eterno.

Vino nuevo en odres nuevos
Jesús amado,
vino nuevo de mi vida,
gracias porque vienes a mí
con frescura y alegría,
llenando de fiesta mi corazón.
Contigo no hay ayuno ni vacío,
pues tu presencia es banquete,
es mesa tendida,disfrutando de tu presencia porque así es tu amor 
es gozo que no termina.
Te entrego mis odres viejos,
mi dureza, mis temores,mis esquemas tradicionales que mantengo con firmeza 
y te pido un corazón nuevo,
Descomplicado  y abierto
 a tu Espíritu que hace nueva todas las cosas dejándome sorprender por nuevos caminos 
Abiertos .

Gracias, Señor,
porque tu amor me renueva,
porque tu gracia me embriaga de paz y de esperanza 
Quiero vivir de tu vino eterno,
quiero celebrar contigo cada día,tú alianza 
y dejarme transformar
por tu alegría y tú gracia.
Amén.

jueves, 4 de septiembre de 2025

“Remar mar adentro con Jesús”


Jesús,
hoy me hablas desde la orilla de mi vida,
donde a veces me siento cansado y vacío,
con las redes de mis esfuerzos sin frutos.
Tú me invitas a confiar más allá de mi lógica,
a remar mar adentro,
a no quedarme en la orilla de lo seguro.
Tu voz me da fuerza,
tu mirada me sostiene.
Me siento pequeño,
incluso indigno de tu amor,
pero en tu corazón descubro
que no me llamas por mis méritos,
sino por tu misericordia.
Señor, en este día quiero decirte sí:
a echar mis redes confiando en tu palabra,
a dejar mis miedos en la arena,
a seguirte aunque no entienda el camino.
Hazme pescador de esperanza,
mensajero de tu paz,
y testigo de tu amor en medio del mundo.
Amén.


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“Cuando las redes parecen vacías”


Confía en mi palabra 

Lleva tu barca mar adentro,
aunque estés cansado,
aunque tus redes estén vacías.
Confía en mi palabra,
que soy tu descanso y tu fuerza.
Señor, toda la noche he luchado,
y mi corazón se siente sin fruto.
Pero si Tú me lo pides,
echaré mis redes otra vez,
porque en Ti confío.
No temas, 
yo conozco tu debilidad.
Te llamo no por lo que tienes,
sino por lo que eres para mí:
mi amado, mi discípulo, mi pescador de hombres.
Aquí estoy, Señor.
Me arrodillo ante tu presencia,
me reconozco pecador,
pero me levanto en tu misericordia.
Dejo mi barca, dejo mis miedos,
y te sigo donde Tú me guíes.


miércoles, 3 de septiembre de 2025

paseando por el mar de Galilea Jesús me llama



Cuánto te agradezco estos momentos de poder orar y como me encanta el mar lo traigo presente en mi mente esta imagen, así entiendo  tu amor donde me invitas  a

 entrar en el inmenso  océano de tu amor . Y así como cuando uno se mete al mar   poco a poco y  se siente el agua en nuestros pies  sintiendo su frescor en verano y se sienten las olas que me llevan y me traen disfrutando ,dejándome sumergir ,así entiendo que me invitas para estar en tu presencia ,a 
descalzarme de ideas,  deseos,  ilusiones, proyectos,me invitas a estar  en ti ,en tu presencia cercana,tierna, misericordiosa y así como las olas del mar,  me dejo llevar por los sentimientos que surgen de estar en ti  y por los silencios llenos de mensaje. Y permanezco así, sintiéndote en lo profundo de mi corazón  como se siente el mar cuando las olas me
llevan y me traen  sumergiendome en tu amor inmenso.

Y hoy de nuevo paseando por el mar de Galilea de mi corazón me miras  como aquel día ,que 

"Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores.Y mirandoles fijamente 
Les llamaste :
    «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».Y como sería esa mirada tuya que 
Inmediatamente dejaron las redes es decir dejaron sus proyectos personales  y te seguieron.

 Hoy me llamas  nuevamente por mi nombre y me dices Filomena 

" vente  conmigo y te haré pescadores de hombres".

Te invito a una misión hermosa "id y haced discípulos por todo el mundo"  despertarás a muchos la llamada que estoy haciendo a través de tu vida,discípulos misioneros esto supone dejar las redes tus  proyectos  y acoger mi proyecto de vida .


"Jesús pasa por nuestra vida, pasa por nuestros mares, pasa porque hay urgencia. No espera a que vayamos, es él el que se acerca, el que toma la iniciativa, el que da el paso adelante.
Y nos llama por nuestro nombre. La llamada es personal, y la respuesta también lo es.
No importa lo que sea o seas, siempre puedes ser pescador. No importa ni tu pasado ni tu presente; no importan ni tus pocos o muchos talentos. No importan los años que tienes o los años malgastados. Nada de eso importa.
Lo que importa es que te llama, te llama por tu nombre. No mires hacia otro lado porque es a ti. Y te dice: «VENID, cuento con vosotros». Lo que sigue, será ya cosa nuestra."



jueves, 21 de agosto de 2025

LA UNICA RIQUEZA JESÚS (Mt.19,16-22)

"En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: «Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?» Jesús le contestó: «¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno ,Me llamaba la atención el diálogo que tiene Jesús con este Joven que según él, ya lo había vivido todo  y ante la pregunta que más me falta Jesús le responde:«Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres así tendrás un tesoro en el cielo y luego vente conmigo.» Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico. "
Me haces entender Jesús en esta palabra que no hay más que una única riqueza, tesoro más importante que tú. el «joven rico». Es un joven que está en búsqueda, y cuantos jóvenes están en búsqueda, cuantos en estos momentos , te buscan Jesús , no saben que es la fe pero te buscan sin saber y conocer, y en el fondo buscan ser felices. Igual que este Joven nos muestra en la palabra de lo que toda persona humana anhela: vida y felicidad. Me gusta el dialogo que se establece entre el joven y tú . Este muchacho le pregunta a Jesús que debe hacer para obtener esa vida en plenitud, la vida eterna, quiere traducir en acciones su anhelo más profundo. Jesús se complace de la búsqueda honrada y sincera de este joven y lo guía gradualmente. «¿Por qué me preguntas qué es bueno?», y la afirmación: «uno solo es Bueno» (v. 17), Jesús le señala que en realidad la búsqueda de la vida eterna es la búsqueda de Alguien no de algo. Lo “bueno” no es un principio ético abstracto, es un rostro, el del Padre. Entiendo Jesús lo que es la fe es creer en alguien ,este joven parece que cree en algo que es diferente pero tu Jesús , le indicas al joven el camino a seguir. Primero le recuerda el camino tradicional: el cumplimiento de los mandamientos como expresión de la voluntad de Dios. Pero el muchacho no se contenta con lo que le parece obvio, piensa que «todo eso lo he cumplido» (v.20). muchos piensan que la fe es cumplir unas normas, unos requisitos, pero se pierden la alegría de saber que la fe es alguien que nos ama, alguien que le interesa tu vida, ese alguien que es cercano que le interesa mi corazón. Tú sabes Jesús que, igual que este joven todos Buscan algo más, algo que vaya más allá de lo que ya es conocido y practicado. Por eso tu Jesús haces una propuesta novedosa: «si quieres ser perfecto» (v. 21), nos das unas sugerencias concretas: «vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y sígueme». Si en el fondo Jesús a ti te interesa que seamos felices, y para ser feliz es necesario vender nuestros bienes es decir compartirlos con todos los que no tienen nos estas invitando a ser plenos a tener una vida en calidad solo se da cuando ponemos en común nuestras riquezas , que no es tanto lo material aunque si,  cuantas personas con nuestras pequeñas ayudas pueden comer. Pero cuanto más cuando damos la palabra ese pan de la palabra que muchos pueden alimentarse, hoy Jesús nos pides vender todo ese vender todo es los talentos que hemos recibido el carisma que no es para nosotros mismos sino para compartirlo con los hermanos. Que no nos pase como este joven que no fue capaz de dar ese salto de calidad que le pedio Jesús, al final «se fue triste» (v. 22). Pero que alegría surge en el corazón cuando vendemos todo y te seguimos, libéranos Jesús de esos apegos que tenemos en el corazón que nos impide seguirte. La realización plena de nuestra vida no está en tener muchos bienes materiales o una seguridad económica, sino en tener nuestro corazón libre de apegos. ¿Cuáles son mis tesoros? ¿Dónde tengo puesto el corazón? ¡El Señor no se cansa de invitarnos a seguirle! Ponemos en tus manos este día y ayúdanos a vender todo y entregar nuestro corazón con una sola riqueza tu Jesús de Nazaret.
 Madre del cielo ayúdanos a venderlo todo como tú  dando a luz a la única riqueza Jesús.