Sesión 5
Anuncia la Palabra
5.1 ¿Qué he de anunciar y por qué?
5.2 ¿Cómo y con que urgencia anunciaré?
5.3 ¡Hazle discípulos!
5.1 ¿QUÉ HE DE ANUNCIAR Y POR QUÉ?
(qué)
Anuncia lo que has escuchado:
La Palabra de Dios.
No es posible dejar de propagar la Palabra que ha prendido en ti. “¿No sentíamos arder nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”
(Lucas 24,32). Ardían nuestros corazones en su trayectoria con nosotros.
- “Hablamos, no ideas ni palabras propias, sino las que el Padre, en Jesucristo, y por el Espíritu, nos dice y como Él nos habla .
- Transmitimos lo que, por Cristo, con Él y en Él, hemos contemplado.
- Comunicamos, proclamamos y contagiamos, lo que de Él hemos oído, experimentado, visto, gustado y conocido acerca de la Palabra de Vida .
- La Vida eterna propia y de muchos depende del contacto, comunión y transmisión vital que sólo emana de la oración o diálogo vivo con Cristo .”
(Constituciones de la Fraternidad Misionera Verbum Dei 19)
(por qué)
El fuego que no se propaga se apaga.
La fe se fortaleza dándola (Cf. Hechos 20,35) .
La oración se prolonga en la acción de prender fuego a la tierra (Lucas 12,49) .
“Porque todo el que invoque el Nombre del Señor se salvará..Pero ¿cómo invocarán al Señor sin haber creído en él? Y ¿cómo podrán creer si no han oído hablar de él? Y ¿cómo oirán si no hay quien lo proclame? Y ¿cómo lo proclamarán si no son enviados? Como dice la Escritura: Qué bueno es ver los pasos de los que traen buenas noticias. Así, pues, la fe nace de una proclamación, y lo que se proclama es el mensaje cristiano.” (Romanos 10,13-15.17)
5.2 ¿CÓMO Y CON QUE URGENCIA ANUNCIARÉ?
(cómo)
¿Cómo anunciaré lo que oré?
¿A quién me dirigiré?
¿Cuándo?
¿Dónde?
¿A pesar de qué?
- “Por fidelidad a Cristo y por justicia y amor a los hermanos, nuestra predicación y todo nuestro apostolado, no pueden dejar de apuntar, clara y decididamente, a Cristo.
- Como el Bautista, buscaremos disminuir y desaparecer nosotros , para que, cuanto antes, conozcan al Señor y se queden a solas con Él .
- De ahí que nuestras actividades apostólicas se orienten a llevar a la gente hacia una oración y diálogo interpersonal, recogido, a solas con Cristo, en trato directo con su persona.”
(Constituciones de la Fraternidad Misionera Verbum Dei 39)
(con qué urgencia)
“Al ver a la gran gentío, Jesús sintió compasión, porque estaban decaídos y desanimados, como ovejas sin pastor.Y dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe trabajadores a recoger su cosecha.»” (Mateo 9,36-38)
“Ante la realidad palpable de una humanidad dividida y de corazones rotos y vacíos por la ausencia del Amor y Vida divinos, nos urge la caridad de Cristo a presentar, con el mayor relieve, la presencia del Reino de justicia, de amor y de paz.”
(Constituciones de la Fraternidad Misionera Verbum Dei 50)
- “A la vista de la situación del mundo y oyendo el clamor de los miembros de Cristo, nuestros hermanos, nos sentiremos acaparados exhaustivamente por la urgencia de la misión.
- Entonces ni el día ni la noche serán suficientes para atenderla. Nos aplicaremos de lleno al Cristo total (Cabeza y miembros) y nos veremos apremiados a pedir y a buscar obreros para tanta labor .”
(Constituciones de la Fraternidad Misionera Verbum Dei 32)
5.3 ¡HAZLE DISCÍPULOS!
El fin de la oración es ser discípulos y hacer que otros lo sean.
“Fieles a la misma intencionalidad de la Palabra de Dios y al mayor interés de nuestro Maestro, atenderemos al mandato y última voluntad de Jesús: "Vayan y hagan discípulos de todas las gentes" , y les enseñaremos a guardar todo lo que Jesús nos ha mandado. Con el fin de que ellos también sean capaces, a su vez, de hacer igualmente discípulos y de instruir a otros, transmitiendo, así sucesivamente, la misma misión de predicar el Evangelio que a nosotros nos confió Jesús.”
(Constituciones de la Fraternidad Misionera Verbum Dei 41)
- “El ejercicio del ministerio de la Palabra, al nivel que fuere, pretende un proceso de acercamiento de las personas a Cristo, en la medida de la capacidad y posibilidades de cada oyente.
- Es una paciente labor de enseñanza y aprendizaje de la oración.
- Hemos salvado a la persona cuando le hemos enseñado a orar; Cristo tendrá un nuevo discípulo cuando éste, por la oración, consiga "conocerle" personalmente, no de oídas sino por experiencia propia .”
(Constituciones de la Fraternidad Misionera Verbum Dei 40)
Acabando tu tiempo de oración en la capilla, empieza tu tiempo de oración prolongada, tu estado havitual de oración.
“Acompáñame, María, con tu entrañable amor de Madre, para que mi consagración al Palabra de Dios y predicación de la misma, sea propagación continua de la vida de Dios por generadiones. Así sea.”
LOS DISCÍPULOS DE EMAÚS
13 Aquel mismo día dos discípulos se dirigían a un pueblecito llamado Emaús, que está a unos doce kilómetros de Jerusalén, 14 e iban conversando sobre todo lo que había ocurrido. 15 Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se les acercó y se puso a caminar con ellos, 16 pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran.
17 El les dijo: «¿De qué van discutiendo por el camino?» Se detuvieron, y parecían muy desanimados. 18 Uno de ellos, llamado Cleofás, le contestó: «¿Cómo? ¿Eres tú el único peregrino en Jerusalén que no está enterado de lo que ha pasado aquí estos días?» 19 «¿Qué pasó?», les preguntó. Le contestaron: «¡Todo el asunto de Jesús Nazareno!»
Era un profeta poderoso en obras y palabras, reconocido por Dios y por todo el pueblo. 20 Pero nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes renegaron de él, lo hicieron condenar a muerte y clavar en la cruz. 21 Nosotros pensábamos que él sería el que debía libertar a Israel. Pero todo está hecho, y ya van dos días que sucedieron estas cosas.
22 En realidad, algunas mujeres de nuestro grupo nos han inquietado, 23 pues fueron muy de mañana al sepulcro y, al no hallar su cuerpo, volvieron hablando de una aparición de ángeles que decían que estaba vivo. 24 Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y hallaron todo tal como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron.»
25 Entonces él les dijo: «¡Qué poco entienden ustedes, y qué lentos son sus corazones para creer todo lo que anunciaron los profetas! 26 ¿No tenía que ser así y que el Mesías padeciera para entrar en su gloria?» 27 Y les interpretó lo que se decía de él en todas las Escrituras, comenzando por Moisés y luego todos los profetas, .
28 Al llegar cerca del pueblo al que iban, hizo como que quisiera seguir adelante, 29 pero ellos le insistieron diciendo: «Quédate con nosotros, ya está cayendo la tarde y se termina el día.» Entró, pues, para quedarse con ellos.
30 Y esto sucedió. Mientras estaba en la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, 31 y en ese momento se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero ya había desaparecido. 32 Entonces se dijeron el uno al otro: «¿No sentíamos arder nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»
33 De inmediato se levantaron y volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once y a los de su grupo. 34 Estos les dijeron: «Es verdad. El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón.» 35 Ellos, por su parte, contaron lo sucedido en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.