sábado, 27 de septiembre de 2025

¿Quien soy para ti Jesús?


Jesús y yo qué dices de mí? 
Tú eres mi Filomena a la que te seguiré encargando a misioneros, misioneras, matrimonios porque tú les tratas como a mi propio corazón ,eres la ternura de una madre ,eres mi voz, eres mi mensajera, mi misionera apóstol, mi preferida, eres mi amor, mi esposa eres mi reina ,pideme lo que quieras porque te lo daré. 
 Jesús yo quiero entrar a las profundidades de tu amor, experimentar aún más tu alegría, tu amor, quiero conocerte más a profundidad ,quiero ver tu rostro ya en esta tierra, aunque sea un poquito puede ser en sueños sé que no está permitido en esta tierra verte, regálame la belleza espiritual y pasarme por el mundo entero haciendo el bien me falta Filipinas, taiwan,Singapur,África ,Australia, Estados Unidos como me gustaría poder amar y entregarme en esos lugares pero me conformo con que vengan a esta montaña santa donde estáis vosotros y la vez siento la necesidad de entrar a la profundidad a la que me estás invitando.
 Filomena llegará el momento en que vas a ver con los ojos un cielo nuevo y una tierra nueva el primer cielo y tierra en la que vives desaparecerá el mar no existirá verás con ojos nuevos vas a ver la ciudad santa.¿Que quieres que haga por ti ? 
Sólo quiero dejarme amar con tus miles de detalles solo quiero agradecerte Jesús por el regalo de mi vocación por elegirme gracias por consagrarme por amarme tanto. 
Jesús tú mereces ser amado ante tanto amor derramado por mí y por cada uno de la humanidad, pero pasas las horas ignorado perdóname ignoramos tu presencia como me gustaría aprender a contemplarte en el sagrario pero también contemplar tu rostro en cada hermano y ver ahí tu rostro Jesús solo me queda decirte GRACIAS.
 Jesús quiero hacerte una pregunta ¿cuál es mi misión en el cielo? porque ahora es servir a los consagrados.
Tú misión en el cielo  es amar, tu misión es dedicarte a lo esencial ,es dejarte amar y amar desde el cielo y seguirás ayudando a construir el Reino, seguirás ayudando a todos aquellos que acudan a ti en cualquier necesidad , cómo me gustaría ser como tú que amas a cada persona como si fuera única ,gracias, Jesús, porque tú te pones el delantal y te pones a servirnos.

Quién soy yo para ti en estos momentos de tu historia ?

Jesús tú eres para mí  el Señor ,el Resucitado,el Maestro,eres Dios,eres mi esposo,mi compañero de vida,mi confidente,  eres el amor,eres el Salvador,el camino ,la verdad y la vida,eres la puerta y siempre abierta ,eres pan alimento de nuestra alma, eres el agua viva, eres mi manatial de vida  eterna, eres el Emmanuel el Dios con nosotros, eres divino y humano, el más hermoso de todos los hombres en la tierra y en el cielo ,eres mi guia,eres Dios redentor que ha entregado la vida por mí que ha comprado mi vida con tu entrega ,tu eres el Santo el que es humilde, sencillo, tierno ,cariñoso ,eres  misionero apóstol , Maestro formador ,eres mi amor ,mi alimento el pan, eres  comunión .Eres mi esperanza.
Tu eres lo único y mejor que me he podido encontrar en
esta vida ,eres lo máximo ,eres la sabiduría infinita quien conoce todas las profundidades del alma,  quien me conoce y me acepta tal como soy.
Jesús tú eres y mucho más lo que dice esta canción 
Alguien  siempre así 
Alguien ha dado la vuelta a mi vida
alguien me ha hecho volver a sentir ese pellizco que te hace cosquillas.
Cuando el amor se decide a venir.
Alquien que llega para quedarse y que me enseña  un camino sin fin .
Alguien que hace que me adelante con alegría y ganas de vivir,
Alguien que ha hecho que me ilusione y que me quiere tal como soy.
Alguien que me hace sentir emosiones
y me abre puertas por donde voy.
Alguien que sueña lo que yo sueño.
Y que despierta lo mejor de mí.Alguien qué sabe llevarme al cielo.
Alguien  con quién  no me se resistir .
 Alguien que mira como yo miro, alguien que se que siempre está ahí ,alguien que cuida lo que yo cuido.Alguien  me ama, alguien  me llama para hacerme feliz.
Y yo le he dicho que si.
Alguien que llena todos mis vacíos, alguien que siempre me hace sonreír,alguien que ordena mis cinco sentidos y aún queda tanto por descubrir.
Alguien que es música para mi alma con quién merece la pena existir Alguien que pinta paisajes en calma que más puedo pedir.
Este Alguien eres tú  y se llama Jesús.
Bienaventurada eres porque esto te lo ha revelado mi Padre que está en los cielos.
Ahora yo te digo : tú eres Filomena a la que te encargó todos mis hermanos de la humanidad y edificaré mi iglesia.
Te daré las llaves del reino de los cielos .Y esa llave es la del Amor. 
Lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos y lo que desates en la tierra, quedará desatado en los cielos.(Mt.16,17-19)


   

domingo, 14 de septiembre de 2025

Exaltación de la Santa Cruz




" Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él».(Jn.3,16)
Gracias Jesús por tu entrega hasta morir en la Cruz hemos sido salvados  y nos has hecho partícipes de la vida divina .
Hoy en la fiesta de la exaltación de la Cruz por la que hemos sido salvados te damos gracias.
Me gusta este comentario del evangelio y pienso que para mí también la Cruz es fuente de salvación.
"El árbol de la Cruz, es para mí el de la salvación eterna. Me alimenta y lo hago mi obsequio. En sus raíces me arraigo, y por sus ramas me extiendo; su rocío me purifica y su espíritu, como un viento deleitoso, me hace fecundo. A su sombra, he preparado mi tienda, y huyendo de los grandes calores, me parece un refugio de frescura. De sus flores que florezco, y de sus frutos hago mis grandes delicias; estos frutos que me estaban reservados desde el origen, me producen un gozo sin límite. Cuando me estremezco ante Dios, este árbol me protege; cuando tiemblo, es mi apoyo; es el precio de mis combates y el trofeo de mis victorias. Es para mí el camino estrecho, el sendero tortuoso, la escala de Jacob recorrida por los ángeles, en la cumbre de la cual se apoya realmente el Señor (Mt 7, 14; Gn 28, 12).

Construir sobre Roca nuestro mejor cimiento


Caminando con mi Peregrino como cada día,siempre hablamos de un tema, esta vez me sorprendió cuando  nos detuvimos en un árbol lleno de frutos según la mirada de mi Peregrino.
Y mi Peregrino comenzó a instruirme sobre aquel árbol que él estaba viendo,diciendo:
«No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello, cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos."
Yo no entendía a qué se refería y le pregunté a qué árbol Te refieres ? Veo varios árboles y no hay frutos, pero mi Peregrino con una sonrrisa me miró y yo continúe   escuchándole, fue entonces, cuando entendí a qué árbol se refería,cuando a continuación me  dijo:  
"El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el corazón habla la boca."
 Entonces entendí  que el árbol del  que me hablaba era de mi vida ,
y que  me estaba invitando a dar frutos buenos .
Fue entonces cuando me habló más directamente.
"Si permaneces en mí daréis mucho fruto. " 
Así tú vida, 
"Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas.
 Que da su fruto en su tiempo.
 Y su hoja no cae;
 Y todo lo que hace, prosperará."       (Sal.1,3)
Comprendí que mi vida como árbol plantado en corrientes de agua siempre dará fruto, sea en verano o en invierno .
Después me habló de la siguiente instrucción:
¿Por qué me llamáis "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo?
No se porque me  lo decía,pero mi Peregrino nos conoce desde  dentro y sabe que no siempre, hacemos su voluntad, sino la nuestra,sencillamente porque no lo escuchamos en su Palabra.
Por eso continuó hablándome 
sobre lo que significa escuchar su Palabra y ponerla en práctica. 
"Todo el que viene a mí, escucha mis palabras y las pone en práctica, os voy a decir a quién se parece:
 se parece a uno que edificó una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo derribarla, porque estaba sólidamente construida.


El que escucha y no pone en práctica mi Palabra,se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y enseguida se derrumbó desplomándose, y fue grande la ruina de aquella casa».


Mi Peregrino me hablaba de construir mi vida sobre Roca es decir sobre un solo cimiento Cristo. Es así que vienen situaciones difíciles,crisis,tormentas que se desatan sin avisar, y nuestra vida no se derrumba, permanece firme,
porque está cimentada en una roca firme que es Cristo el Amor .
Fue entonces cuando miré a mí Peregrino y le expresé lo que sentía en mi corazón.
Jesús «roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en Ti  confiaré;
mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.»
¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?»


¿EN QUE CONSTRUYES TU VIDA?

      CONSTRUIR SOBRE ROCA

Construir sobre  roca es algo seguro.
Porque  la Vida está zarandeada  por muchos  vientos y terremotos.
Pero  Tú eres la calma  y la paz infinita.
Construir sobre roca, la casa  no se hunde.
Porque Tú eres el cimiento,
 así vengan lluvias torrenciales, Tu presencia inunda de amor el corazón humano.
Construir sobre roca
Es convivir contigo,siendo Tù mi único huésped del alma.
Construir sobre roca
Es recrearse con el  que es  el Amor,siendo mi corazón la casa de Dios.
Roca de mi corazón.
 CONSTRUIR SOBRE ARENA
Es vivir  con la  mirada  ensimismada, pendiente  de todos los problemas que le vienen. Es dejarse llevar por las situaciones difíciles , que absorben  el corazón, sacudiendo como un terremoto la existencia.
CONSTRUIR SOBRE ARENA
Es vivir  en estado  inestable, con miedo, e inseguridad ,quedando muchas veces, sin  suelo.
CONSTRUIR SOBRE ARENA
 Es proyectar la vida  fuera de Cristo, es vivir  en soledad,  sin sentido, arruinando la vida dejando que  se hunda  y se desmorone.
Cimentar  la Vida sobre Roca es dejar  que Cristo sea nuestro sentido de Vida,nuestro proyecto,nuestro Amor.
Es una opción la vida podemos construir sobre Roca o sobre Arena pero los resultados son muy  diferentes.
¿Cada día construyes sobre  arena o sobre Roca.?
 Tú vida  puede  tener  un buen  Cimiento  todo depende   de la opción  que se  tome.

Poner los cimientos sobre la Roca


"Escúchame que voy a hablarte de la fe cimentada sobre la roca y del edificio que se levanta sobre esa roca. En efecto, el hombre comienza por creer, y cuando cree, ama; cuando ama, espera; cuando espera, es justificado; cuando está justificado, está acabado; cuando está acabado, llega a la cima. Cuando todo su edificio está levantado, llegado a la cima y acabado, llega a ser casa y templo habitado por Cristo, el Mesías.  «Sois templo de Dios, y el Espíritu de Cristo habita en vosotros» 

Afraates, monje y obispo (s. IV) •

jueves, 11 de septiembre de 2025

¿AMAR A LOS ENEMIGOS?



Para nosotros   es  un interrogante, pero para  Jesús es una certeza y   un deseo profundo de que amemos  a todos  sin condición alguna , tal como es  el amor  de Padre del cielo que hace  salir el sol  sobre  buenos  y malos y hace  llover  sobre  justos  e injustos, el amor  no  tiene limites, como no  tiene  limite la perfección  a la  que todos aspiramos.
Este deseo de ser  perfectos    es posible  si amamos  a  todos.
Este es el deseo de Jesús por eso hoy nos dirige estás palabras: 
«A vosotros los que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian.
¿Amar a los enemigos ?
¿Que significa ?
Os invito  a  profundizar  este  articulo de  José Antonio Pagola 

Amar a los enemigos 

«Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen».
 ¿Qué podemos  hoy ante estas palabras de Jesús? ¿Suprimirlas del evangelio? ¿Borrarlas del fondo de nuestra conciencia? ¿Dejarlas para tiempos mejores?No cambia mucho, en las diferentes culturas, la postura básica de los seres humanos ante el «enemigo», es decir, ante alguien de quien solo se han de esperar daños y peligros.
"Odiar al enemigo"
 Hemos de destacar la importancia revolucionaria que se encierra en el mandato evangélico del amor al enemigo, considerado por los especialistas como el exponente más diáfano del mensaje cristiano.
Cuando Jesús habla del amor al enemigo, no está pensando en un sentimiento de afecto y cariño hacia él, menos aún en una entrega, apasionada, sino en una relación radicalmente humana, de interés positivo por su persona.Este es el pensamiento de Jesús. 
La persona es humana cuando el amor está en la base de toda su actuación. Y ni siquiera la relación con el enemigo ha de ser una excepción. Quien es humano hasta el final descubre y respeta la dignidad humana del enemigo, por muy desfigurada que pueda aparecer ante nuestros ojos. 
No adopta ante él una postura excluyente de maldición, sino una actitud positiva de interés real por su bien.
Es precisamente este amor universal que alcanza a todos y busca realmente el bien de todos, sin exclusiones, la aportación más positiva y humana que puede introducir el cristiano en la sociedad violenta de nuestros días.
Este amor al enemigo parece casi imposible en el clima de indignada crispación que se vive en ciertas situaciones.
 Solo recordar las palabras evangélicas puede resultar irritante. Y, sin embargo, es necesario hacerlo si queremos vernos libres de la deshumanización que generan el odio y la venganza.
Hay dos cosas que los cristianos podemos y debemos recordar hoy en medio de esta sociedad, aun al precio de ser rechazados.
Amar al delincuente injusto y violento no significa en absoluto dar por buena su actuación injusta y violenta. Por otra parte, condenar de manera tajante la injusticia y crueldad de la violencia no debe llevar necesariamente al odio hacia quienes la instigan o llevan a cabo.
INCLUSO A LOS ENEMIGOS
Es innegable que vivimos en una situación paradójica.
 «Mientras más aumenta la sensibilidad ante los derechos pisoteados o injusticias violentas, más crece el sentimiento de tener que recurrir a una violencia brutal o despiadada para llevar a cabo los profundos cambios que se anhelan». 
No parece haber otro camino para resolver los problemas que el recurso a la violencia. 
No es extraño que las palabras de Jesús resuenen en nuestra sociedad como un grito ingenuo además de discordante:
«Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen».
Y, sin embargo, quizá es la palabra que más necesitamos escuchar en estos momentos en que, sumidos en la perplejidad, no sabemos qué hacer en concreto para ir arrancando del mundo la violencia.
Alguien ha dicho que «los problemas que solo pueden resolverse con violencia deben ser planteados de nuevo» (F. Hacker). Y es precisamente aquí donde tiene mucho que aportar también hoy el evangelio de Jesús, no para ofrecer soluciones técnicas a los conflictos, pero sí para descubrirnos en qué actitud hemos de abordarlos.
Hay una convicción profunda en Jesús.
 Al mal no se le puede vencer a base de odio y violencia. Al mal se le vence solo con el bien. Como decía Martin Luther K-ing, «el último defecto de la violencia es que genera una espiral descendente que destruye todo lo que engendra. En vez de disminuir el mal, lo aumenta».
Jesús no se detiene a precisar si, en alguna circunstancia concreta, la violencia puede ser legítima. Más bien nos invita a trabajar y luchar para que no lo sea nunca. Por eso es importante buscar siempre caminos que nos lleven hacia la fraternidad y no hacia el fratricidio. 
Amar a los enemigos no significa tolerar las injusticias y retirarse cómodamente de la lucha contra el mal.
 Lo que Jesús ha visto con claridad es que no se lucha contra el mal cuando se destruye a las personas. 
Hay que combatir el mal, pero sin buscar la destrucción del adversario.
LA  NO VIOLENCIA
No siempre sabemos captar algo que Gandhi descubrió con gozo al leer el evangelio: 
la profunda convicción de Jesús de que solo la no violencia puede salvar a la humanidad. 
Después de su encuentro con Jesús, Gandhi escribía estas palabras: 
«Leyendo toda la historia de esta vida… me parece que el cristianismo está todavía por realizar… Mientras no hayamos arrancado de raíz la violencia de la civilización, Cristo no ha nacido todavía».
La vida entera de Jesús ha sido una llamada a resolver los problemas de la humanidad por caminos no violentos.
 La violencia tiende siempre a destruir; pretende solucionar los problemas de la convivencia arrasando al que considera enemigo, pero no hace sino poner en marcha una reacción en cadena que no tiene fin.Jesús llama a «hacer violencia a la violencia».
 El verdadero enemigo hacia el que tenemos que dirigir nuestra agresividad no es el otro, sino nuestro propio «yo» egoísta, capaz de destruir a quien se nos opone.
Es una equivocación creer que el mal se puede detener con el mal y la injusticia con la injusticia. El respeto total al ser humano, tal como lo entiende Jesús, está pidiendo un esfuerzo constante por suprimir la mutua violencia y promover el diálogo y la búsqueda de una convivencia siempre más justa y fraterna.
Hemos de preguntarnos por qué no hemos sabido extraer del Evangelio todas las consecuencias de la «no violencia» de Jesús, y por qué no le hemos dado el papel central que ha de ocupar en la vida y la predicación de la Iglesia.
No basta con denunciar el terrorismo.
 No es suficiente sobrecogernos y mostrar nuestra repulsa cada vez que se atenta contra la vida.
 Día a día hemos de construir entre todos una sociedad diferente, suprimiendo de raíz «el ojo por ojo y diente por diente» y cultivando una actitud reconciliadora difícil, pero posible. 
Las palabras de Jesús nos interpelan y nos sostienen: «Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen».