sábado, 3 de enero de 2026

Niña contigo hablo levántate

 Niña contigo hablo levántate 

Me dispongo a estar un ratito contigo, Señor. Me pongo en tu presencia con la confianza con la que se recibe a un amigo, sin preparar otra cosa que una silla a mi lado para que te sientes junto a mí. Me alegro de que un día más vengas a mi casa y te sientes a mi lado. No me pides mucho, no. Me pides confianza y abandono. Y nos quedamos en silencio, mirándonos, sonriendo. Que nadie rompa este momento que quisiera prolongar más tiempo. Pero me invitas a escuchar tu Palabra y a salir a la vida, y eso me dispongo a hacer.

"En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor y se quedó junto al mar. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia:
«Mi niña está en las últimas; ven, impón las manos sobre ella, para que se cure y viva».
Se fue con él y lo seguía mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y se había gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar, se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando: «Con solo tocarle el manto curaré».
Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y notó que su cuerpo estaba curado. Y efectivamente está mujer te robó el milagro por la fe que tenía ,si basta unas gotitas de fe para robarte un milagro y está mujer logró por eso con mucho cariño te acercas y le miras a los ojos y le dices:
«Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y queda curada de tu enfermedad».

Cómo se sentiría está mujer después de vivir así 12 años marginada así sentía impura para los demás pero tu presencia nos dejas limpios por dentro y libres .

Y cuánto amor en un instante estás hablando con la mujer
cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle:
«Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?».
Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga:
«No temas; basta que tengas fe».

Tanto la mujer como Jairo tienen fe en ti y es lo único que nos pides para que el milagro de la sanación sea posible aunque para los demás ya no hay nada que hacer pero este hombre se fia de tus palabras no temas basta que que 




Mc 1, 40-45 • La lepra se le quitó, y quedó limpio.



En aquel tiempo, se acerca a Jesús un leproso, un leproso en aquel tiempo se le trataba como un muerto viviente era aislado,despreciado, y condenado a estar  lejos de los demás y de Dios,lejos de la vida esto lo exigia la ley ya que asi garantizaban la salud y la pureza del pueblo como estaria este hombre  de desesperado  que se acerca a Jesús,son situaviobes limites que muchas veces vivimos y que confianza  podemos tener en ti  Jesús que nos podemos acercar y tu no te escandalizas ,la lepra  es como el pecado  que destruye nuestra vida por dentro y supone tomar conciencia que necesitamos de ti  y esto supone  humildad es la actitud del leproso que “suplicándote de rodillas te dice :

«Si quieres, puedes limpiarme».Señor hoy también me acerco a ti y te suplico si quieres puedes limpiarme de esas zonas oscuras que hay en mi corazón  que desconozco pero que necesita ser tocado por ti límpiame señor de reacciones de orgullo, de crítica, de superficialidad.Como ves Jesús nuestra vida como la viste de este hombre leproso que  

Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo:

«Quiero: queda limpio.»

La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio.

Gracias Jesús porque basta conque toques nuestra vida para que quede limpia.

Se necesita también fe para creer que tú puedes curarnos la fe del leproso y el amor de Jesús  superan todas estas circunstancias y hacen realidad el reinado de Dios.

Cuanto te agradezco Jesús tu ternura,,tu cercanía,, tú compasión,,extender la mano y tocar y es así que transformas nuestra vida  y esto es lo que haces con el leproso lo sanas físicamente y  espiritual mente.

Y le lleva a evangelizar .Y es que  cada día somos tocados profundamente  por ti y no podemos callar,necesitamos proclamar tú palabra que tiene el poder de transformar nuestra vida convirtiéndonos en  evangelizadores. 

Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.

3 de enero

SÁBADO · Ciclo A · Feria 

Primera lectura

Todo el que permanece en él no peca.
Queridos hermanos: Si sabéis que él es justo, reconoced que todo el que obra la justicia ha nacido de él.

Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!

El mundo no nos conoce porque no lo conoció a Él.

Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.

Todo el que comete pecado quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley.

Y sabéis que él se manifestó para quitar los pecados, y en él no hay pecado.

Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca no lo ha visto ni conocido.

Palabra de Dios

Salmo responsorial


℟. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.
Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. 

Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. 

Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. 

 Evangelio

Este es el Cordero de Dios.
Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:

«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo". Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo:

«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo". Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

Palabra del Señor

Comentario al Evangelio

Sobre el Evangelio de san Juan. Su vida entregada es un sacrificio perenne. Homilía 18
«¡Este es el Cordero de Dios!» dice Juan Bautista. Jesucristo no habla; es Juan quien dice todo. El Esposo tiene la costumbre de actuar así. No dice nada a la Esposa sino que se presenta y se mantiene en silencio. Otros lo anuncian y lo presentan a la Esposa. Cuando ella aparece, el Esposo no la coge él mismo sino que la recibe de manos de otro. Pero después de haberla recibido de este modo, se une tan fuertemente a ella que la Esposa ya no se acuerda de los que ha dejado para seguir al Esposo.

Esto se realiza en Cristo. Ha venido para unirse a su Esposa, la Iglesia. El mismo no ha dicho nada, sólo se presenta. Es Juan, el amigo del Esposo, que ha unido la mano del Esposo y de la Esposa. Con otras palabras: el corazón de los hombres que él ha preparado por su predicación. Entonces, Jesucristo los ha recibido y los ha colmado de tantos bienes que ya no han vuelto a aquel que los condujo hacia Cristo. Sólo Juan, el amigo del Esposo, ha estado presente en estas nupcias. El lo hizo todo en aquel momento. Dirigiendo su mirada hacia Jesús que venía, dijo: «¡Este es el Cordero de Dios!» Así mostraba que no era solamente por la voz sino también por los ojos que daba testimonio del Esposo. Admiraba a Cristo y, contemplándolo, su corazón saltaba de gozo. Aunque no anuncie por la predicación, lo admira presente y da a conocer el don que trajo Jesús con su venida. Enseña a la gente cómo prepararse a recibirlo. «¡Este es el Cordero de Dios!» Es él, dice, que quita los pecados del mundo. Lo hace sin cesar. Aunque una sola vez ofrece el sacrificio de su vida por lo

jueves, 1 de enero de 2026

UN AÑO LLENO DE DIOS.2026

 UN  AÑO LLENO DE DIOS.


No pido que no tengas problemas, sino que cuando los tengas pido "*QUE NADA TE TURBE*"; que ante las adversidades que este nuevo año te presente "*NADA TE ESPANTE*" y que recuerdes que en esta vida "*TODO SE PASA*", todo se puede superar porque "*DIOS NO SE MUDA*", Dios no cambia, nos ama siempre, basta que te agarres de su mano con serenidad sabiendo que "*LA PACIENCIA TODO LO ALCANZA*"; que tu fortaleza sea el Señor, pues "*QUIEN A DIOS TIENE*", lo tiene todo y "*NADA LE FALTA*",  que este nuevo año vivas convencido de que "*SOLO DIOS BASTA*". ¡¡¡Feliz 2026!!

martes, 30 de diciembre de 2025

Jesús Vino nuevo

Jesús, vino nuevo

Gracias, Señor,
porque entras en mi vida
como vino fresco,
que rompe las rutinas secas
y llena de alegría mi corazón.

Gracias, Esposo amado,
porque en tu presencia
no hay ayuno ni tristeza,
sino fiesta del alma,
mesa tendida,
banquete de esperanza.

Tomas mis odres gastados,
mis miedos y resistencias,
y me invitas a estrenar
un corazón nuevo,
flexible a tu Espíritu,
abierto a tu gracia.

Gracias, Jesús,
vino nuevo de la eternidad,
dulzura que renueva mi ser.
Contigo quiero brindar cada día,
celebrando que tu amor
es la única bebida
que nunca se agota.

domingo, 2 de noviembre de 2025

."Yo soy la resurrección y la vida"

“Os preparé un lugar; volveré y os llevaré conmigo.”

Hoy recordamos a todos nuestros familiares, amigos y hermanos de la comunidad que ya están disfrutando de la eternidad, para la que hemos sido creados.

Esa es la meta a la que todos hemos de llegar.

Jesús, hoy nos invitas a mirar la muerte no con miedo, sino con fe en la promesa que nos hiciste un día y que hoy sigues cumpliendo.

Como dijiste a tus discípulos:

> “ Voy a prepararos un lugar.Y cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo.”

Esta promesa la cumples con cada persona de manera muy personal. Nadie sabe el momento ni la hora, y por eso hemos de estar preparados. 

A muchos ya les ha llegado la hora de partir: personas muy queridas por nosotros, algunas cercanas y otras que no conocimos.

Por eso queremos pedirte por cada uno de ellos y agradecerte sus vidas en el paso por esta tierra, donde muchos nos han dejado huella.

Cuántos nombres que ya están en el cielo, brillando como estrellas por toda la eternidad.

Mi familia, amigos, hermanos de la Fraternidad y de la Familia Verbum Dei, y tantos hermanos nuestros que no conocemos.

Todos ellos ya disfrutan de la Vida Eterna y viven plenamente.

Jesús, tú nos pides que confiemos y creamos en ti, porque tú eres el Camino, la Verdad y la Vida.

Eres el camino que nos conduce a la meta, que es estar en la Casa del Padre.

Por eso nos dices:

 “En la casa de mi Padre hay lugar para todos.”

Tu muerte y resurrección han abierto el camino a la Vida Eterna, y prometes llevarnos contigo.

A veces surgen dudas en nuestro interior, miedos ante las enfermedades y  la muerte,en el fondo son apegos a esta vida, pero es porque desconocemos lo que significa Vivir más allá de la muerte.

Por eso tú nos dices:

> “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.”

Tú eres la Vida Eterna.

Y hoy nos repites lo mismo que dijiste un día a tu amiga Marta, ante la muerte de su hermano Lázaro:

> “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.” (Juan 11, 25-26)

Por eso, hoy es un día de esperanza.

Recordamos a quienes han partido y sentimos su ausencia, pero también los recordamos con gratitud y con la confianza de que la muerte no tiene la última palabra, sino la Vida.

Todos ellos siguen vivos en la eternidad.

Creemos que ya viven el gozo y la plenitud de la Vida Eterna.

Ayúdanos, Señor, a vivir con la certeza de que la vida verdadera se encuentra en ti, mi Dios, más allá de esta tierra.

Que es gozar del Amado que eres tú eternamente y plenamente .Y que podamos decir: ésta oración de Santa Teresa de Jesús

> Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Aquella vida de arriba, que es la vida verdadera, hasta que esta vida muera, no se goza estando viva. Muerte, no me seas esquiva; viva muriendo primero, que muero porque no muero. Vida, ¿qué puedo yo darle a mi Dios que vive en mí, si no es el perderte a ti, para merecer ganarle? Quiero muriendo alcanzarle, pues tanto a mi Amado quiero,  que muero porque no muero."



Los santos de la puerta de al lado


Exhortación Gaudete et Exsultate
Papa Francisco – 9 de abril de 2018
El Señor lo pide todo,
y lo que ofrece es la verdadera vida:
la felicidad para la cual fuimos creados.
Él nos quiere santos,
porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió
«para que fuésemos santos e irreprochables ante Él por el amor»
(Ef 1, 4)


Los santos de la puerta de al lado

No pensemos solo en los ya beatificados o canonizados.
El Espíritu Santo derrama santidad por todas partes...
Dios quiere salvarnos en comunidad, no aisladamente.



Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente:
en los padres que crían con tanto amor a sus hijos;
en esos hombres y mujeres que trabajan cada día
para llevar el pan a su casa;
en los enfermos;
en las religiosas ancianas que siguen sonriendo.
En esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. 
Que son los de la puerta de al lado  que son un reflejo de la presencia de Dios.


Gracias a todos mis hermanos,
los que están en el cielo y los que están en la tierra,
porque juntos formamos parte
de esta gran cadena de santos de la puerta de al lado.
Gracias a nuestro Fundador 
Que ya desde el cielo nos sigue ayudando en el carisma.