sábado, 3 de enero de 2026
Niña contigo hablo levántate
Mc 1, 40-45 • La lepra se le quitó, y quedó limpio.
En aquel tiempo, se acerca a Jesús un leproso, un leproso en aquel tiempo se le trataba como un muerto viviente era aislado,despreciado, y condenado a estar lejos de los demás y de Dios,lejos de la vida esto lo exigia la ley ya que asi garantizaban la salud y la pureza del pueblo como estaria este hombre de desesperado que se acerca a Jesús,son situaviobes limites que muchas veces vivimos y que confianza podemos tener en ti Jesús que nos podemos acercar y tu no te escandalizas ,la lepra es como el pecado que destruye nuestra vida por dentro y supone tomar conciencia que necesitamos de ti y esto supone humildad es la actitud del leproso que “suplicándote de rodillas te dice :
«Si quieres, puedes limpiarme».Señor hoy también me acerco a ti y te suplico si quieres puedes limpiarme de esas zonas oscuras que hay en mi corazón que desconozco pero que necesita ser tocado por ti límpiame señor de reacciones de orgullo, de crítica, de superficialidad.Como ves Jesús nuestra vida como la viste de este hombre leproso que
Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo:
«Quiero: queda limpio.»
La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio.
Gracias Jesús porque basta conque toques nuestra vida para que quede limpia.
Se necesita también fe para creer que tú puedes curarnos la fe del leproso y el amor de Jesús superan todas estas circunstancias y hacen realidad el reinado de Dios.
Cuanto te agradezco Jesús tu ternura,,tu cercanía,, tú compasión,,extender la mano y tocar y es así que transformas nuestra vida y esto es lo que haces con el leproso lo sanas físicamente y espiritual mente.
Y le lleva a evangelizar .Y es que cada día somos tocados profundamente por ti y no podemos callar,necesitamos proclamar tú palabra que tiene el poder de transformar nuestra vida convirtiéndonos en evangelizadores.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.
3 de enero
SÁBADO · Ciclo A · Feria
Primera lectura
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!
El mundo no nos conoce porque no lo conoció a Él.
Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.
Todo el que comete pecado quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley.
Y sabéis que él se manifestó para quitar los pecados, y en él no hay pecado.
Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca no lo ha visto ni conocido.
Palabra de Dios
Salmo responsorial
℟. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. ℟
Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. ℟
Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. ℟
Evangelio
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo". Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».
Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo". Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».
Palabra del Señor
Comentario al Evangelio
Esto se realiza en Cristo. Ha venido para unirse a su Esposa, la Iglesia. El mismo no ha dicho nada, sólo se presenta. Es Juan, el amigo del Esposo, que ha unido la mano del Esposo y de la Esposa. Con otras palabras: el corazón de los hombres que él ha preparado por su predicación. Entonces, Jesucristo los ha recibido y los ha colmado de tantos bienes que ya no han vuelto a aquel que los condujo hacia Cristo. Sólo Juan, el amigo del Esposo, ha estado presente en estas nupcias. El lo hizo todo en aquel momento. Dirigiendo su mirada hacia Jesús que venía, dijo: «¡Este es el Cordero de Dios!» Así mostraba que no era solamente por la voz sino también por los ojos que daba testimonio del Esposo. Admiraba a Cristo y, contemplándolo, su corazón saltaba de gozo. Aunque no anuncie por la predicación, lo admira presente y da a conocer el don que trajo Jesús con su venida. Enseña a la gente cómo prepararse a recibirlo. «¡Este es el Cordero de Dios!» Es él, dice, que quita los pecados del mundo. Lo hace sin cesar. Aunque una sola vez ofrece el sacrificio de su vida por lo
jueves, 1 de enero de 2026
UN AÑO LLENO DE DIOS.2026
UN AÑO LLENO DE DIOS.
No pido que no tengas problemas, sino que cuando los tengas pido "*QUE NADA TE TURBE*"; que ante las adversidades que este nuevo año te presente "*NADA TE ESPANTE*" y que recuerdes que en esta vida "*TODO SE PASA*", todo se puede superar porque "*DIOS NO SE MUDA*", Dios no cambia, nos ama siempre, basta que te agarres de su mano con serenidad sabiendo que "*LA PACIENCIA TODO LO ALCANZA*"; que tu fortaleza sea el Señor, pues "*QUIEN A DIOS TIENE*", lo tiene todo y "*NADA LE FALTA*", que este nuevo año vivas convencido de que "*SOLO DIOS BASTA*". ¡¡¡Feliz 2026!!
martes, 30 de diciembre de 2025
Jesús Vino nuevo
domingo, 2 de noviembre de 2025
."Yo soy la resurrección y la vida"
“Os preparé un lugar; volveré y os llevaré conmigo.”
Hoy recordamos a todos nuestros familiares, amigos y hermanos de la comunidad que ya están disfrutando de la eternidad, para la que hemos sido creados.
Esa es la meta a la que todos hemos de llegar.
Jesús, hoy nos invitas a mirar la muerte no con miedo, sino con fe en la promesa que nos hiciste un día y que hoy sigues cumpliendo.
Como dijiste a tus discípulos:
> “ Voy a prepararos un lugar.Y cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo.”
Esta promesa la cumples con cada persona de manera muy personal. Nadie sabe el momento ni la hora, y por eso hemos de estar preparados.
A muchos ya les ha llegado la hora de partir: personas muy queridas por nosotros, algunas cercanas y otras que no conocimos.
Por eso queremos pedirte por cada uno de ellos y agradecerte sus vidas en el paso por esta tierra, donde muchos nos han dejado huella.
Cuántos nombres que ya están en el cielo, brillando como estrellas por toda la eternidad.
Mi familia, amigos, hermanos de la Fraternidad y de la Familia Verbum Dei, y tantos hermanos nuestros que no conocemos.
Todos ellos ya disfrutan de la Vida Eterna y viven plenamente.
Jesús, tú nos pides que confiemos y creamos en ti, porque tú eres el Camino, la Verdad y la Vida.
Eres el camino que nos conduce a la meta, que es estar en la Casa del Padre.
Por eso nos dices:
“En la casa de mi Padre hay lugar para todos.”
Tu muerte y resurrección han abierto el camino a la Vida Eterna, y prometes llevarnos contigo.
A veces surgen dudas en nuestro interior, miedos ante las enfermedades y la muerte,en el fondo son apegos a esta vida, pero es porque desconocemos lo que significa Vivir más allá de la muerte.
Por eso tú nos dices:
> “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.”
Tú eres la Vida Eterna.
Y hoy nos repites lo mismo que dijiste un día a tu amiga Marta, ante la muerte de su hermano Lázaro:
> “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.” (Juan 11, 25-26)
Por eso, hoy es un día de esperanza.
Recordamos a quienes han partido y sentimos su ausencia, pero también los recordamos con gratitud y con la confianza de que la muerte no tiene la última palabra, sino la Vida.
Todos ellos siguen vivos en la eternidad.
Creemos que ya viven el gozo y la plenitud de la Vida Eterna.
Ayúdanos, Señor, a vivir con la certeza de que la vida verdadera se encuentra en ti, mi Dios, más allá de esta tierra.
Que es gozar del Amado que eres tú eternamente y plenamente .Y que podamos decir: ésta oración de Santa Teresa de Jesús
> Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Aquella vida de arriba, que es la vida verdadera, hasta que esta vida muera, no se goza estando viva. Muerte, no me seas esquiva; viva muriendo primero, que muero porque no muero. Vida, ¿qué puedo yo darle a mi Dios que vive en mí, si no es el perderte a ti, para merecer ganarle? Quiero muriendo alcanzarle, pues tanto a mi Amado quiero, que muero porque no muero."